jueves, 13 de junio de 2019

Un cuento de ayer y de hoy.

          En la noche de los cuentos, un hada ya mayor, me contó que hace mucho tiempo los romanos, que habían conquistado medio mundo, llegaron también a Hispania para conquistarla.                                                         
           Cuando llegaban a un país con intención de quedarse, buscaban sitios estratégicos, donde fundaban núcleos importantes que generalmente se convertían en ciudades. Algunas  de ellas han llegado hasta nosotros, como Astorga, Mérida, Tarragona o Zaragoza. Otras, fueron importantes algún tiempo y luego decayeron, como Ampurias, en la comarca gerundense del Alto Ampurdán, Jullóbriga, en el paso de la meseta hacia la Cordillera Cantábrica,  o Segóbriga, en el centro de España.

       El hada me contó que cuando  Jullobriga  se quemó, los romanos poco a poco la olvidaron. Algunos habitantes marcharon de su tierra acompañando a los romanos. Les sirvieron bien como trabajadores libres, o como propiedad de algún romano importante.

        Uno de los que emigraron fue Cayo a quien llamaban "El Montañés".  Viajó hacia el sur, atraído por la fama y la importancia de una ciudad del centro de la península, llamada Segóbriga. Era importante por su riqueza y por sus minas de yeso cristalizado que servía como cristales en las ventanas, para permitir entrar luz y decorar  las casas.

         Las minas de roca yesífera, también llamada espejuelo, se hizo famosa entre los romanos. Se encontraban muy cerca de  Segórbiga. Se podían serrar en láminas, fue llevado hasta Pompeya y  también se encuentran en el Circo Máximo de Roma.

        El Montañés, era joven, atractivo y despierto. Pronto dejó la mina y aprendió el arte de decorar las estancias de las viviendas romanas.  No es extraño que los mismos soldados de las legiones difundieran sus habilidades que llegaron a oídos de uno de los romanos más ricos del imperio, tal vez emparentado con el mismo emperador.

        El  romano acaudalado que vivió en el siglo IV, fascinado por Segóbriga y sus minas, en la provincia de Cuenca, se llevó al joven Cayo a Roma, donde este, quedó impresionado. Visitó los mejores talleres  y conoció a los escultores y artistas más famosos del imperio. La idea del  romano era volver a España y establecerse en un lugar tranquilo, no lejos de Segóbriga, donde construiría una mansión lujosa, de las mejores del imperio.

        Así que de vuelta a España, se trajo con Cayo a algunos maestros y construyó en un municipio apartado la villa más lujosa de Hispania romana. Sin reparar en gastos, mandó traer no solo el yeso cristalino de Segórbiga, sino también mármol de carrara y de otras importantes canteras del imperio y de Grecia, para las estelas más perfectas de los mosaicos de su casa, sus fuentes, sus estatuas, sus vasijas y sus frascos, que en su día asombraron a cuantos las disfrutaron o a quienes las conocieron. De hecho se hizo enlosar  su mansión, con un  salón de 750 metros cuadrados y en él un mosaico figurativo romano -más grande del mundo-, de unos 300 metros cuadrados. Coincidía su esplendor, con el gobierno del último emperador del Imperio Romano unificado, Teodosio (379-395). Fue él quien dividió el Imperio entre Oriente y Occidente. Además el emperador era también hispano, de la actual Coca, en Segovia.

               Para hacernos una idea, el conjunto contaba con un patio de columnas monumental, que se abría a 3 terrazas de 25 metros, y con desnivel de 2 metros en cada una. En las inferiores había estanques de 15 por 6 metros, sin paragón hasta entonces.

         Sin que se haya descubierto más que una pequeña parte (¿el 5%?) del total de la villa, de lo dicho se deduce que podríamos estar "ante el mayor conjunto escultórico en mármol de la Hispania romana", según los entendidos.

         Ante mi asombro, el Hada del Maratón de Cuentos de Guadalajara, que es mucho más joven y tiene una escoba, quiso darme un respiro y me dijo:  "sube, no tengas miedo"; "vamos a dar un paseo, porque esta anoche hay Luna. Te voy contando mientras volamos".

         Dejando la N II, nos desviamos desde Guadalajara hacia Cuenca sobrevolando la N 320. Atravesamos el Tajo por el Pantano de Entrepeñas, en Sacedón, luego, en Alcocer, el río Guadiela y  el Pantano de Buendía, (parte de Cuenca y parte de Guadalajara) y siguiendo hacia Cuenca, llegamos muy pronto a Noheda-Villar de Domingo García, con pocas casas y apenas 229 habitantes, (en 2018).

       "Ahí está -dijo el hada-. Si te he traído aquí es que entre lo que te ha dicho el Hada de la Historia, y la actualidad, vamos a atravesar una larga noche. Aquí, no hubo un volcán que arrojara lava como el Vesubio, que dejó sepultada Pompeya, desde el año 79 hasta 1748. Pero aquí, en esa rica mansión, hubo un apagón, no tan brutal, pero de parecidas consecuencias. Guerras, lejanía de los herederos, tormentas, abandono e indiferencia, todo eso fue sepultando la mansión, como las calzadas romanas, y los pueblos que se mueren y terminan sepultados".

        -Pero ¿Cómo  se ha descubierto?

        Como casi siempre, una causalidad.  En 1984 el arado de un agricultor, desenterró un día ciertas piedras losetas, que por su forma, le intrigaron, en la finca de la familia Lledó. Por lo que vieron formaban parte de un mosaico. Eran teselas. Entonces aparecieron los fantasmas.

         -¿Qué fantasmas?

         Los de siempre: el dinero, la propiedad, las leyes y las togas.  En 2005, 21 años después parecía que todo se iba a aclarar. José Luis Lledó Sandoval había comprado el terreno a su hermana. Comunicó el preceptivo descubrimiento al Ministerio de Cultura. Intervino el Ayuntamiento, la Diputación de Cuenca y la Junta de Comunidades. Todos tenían interés. Era un tesoro y...un negocio. Y...no hubo acuerdo.

        Evidentemente eran teselas, que sorprendieron incluso a los arqueólogos. Intrigados querían conocer más para saber si merecía la pena excavar y los posibles límites.  Mandaron traer un georradar. Cuantos más metros de mosaico aparecían el acuerdo parecía más difícil. Se terminó expropiando los terrenos en 2014.
https://youtu.be/y69zowKWUv8

        Hubo un nuevo intento de que  en 2015 la gente  pudiera conocer  el hallazgo de la villa de Noheda-Villar de Domingo García. De hecho la Diputación de Cuenca ofrecía 800.000 euros para sustituir las carpas de las excavaciones, con la construcción de un  edificio en toda regla. Tampoco hubo acuerdo.

https://youtu.be/zNJWzyu2oyw

        Ahora, 35 años después de su descubrimiento, se pone como excusa el que hay algunos mosaicos que necesitan ser reformados. Sin embargo hay- en otras partes- miles de mosaicos y obras de arte, abiertas al público, aunque estén algo dañadas. Cuando no hay voluntad, hay cuentos. La "Cuenca romana de Cuenca", no puede ser una excepción.

https://youtu.be/Jb0hsh0z7dM

       -Y tú, hada amiga, ¿no puedes hacer algo?

        Las hadas no podemos hacer nada, mientras los fantasmas y las brujas sobrevuelen el hallazgo de este yacimiento. El incalculable valor artístico de la villa, no debería ser el problema. El problema, es el valor real y el choque de los egos. El dueño de la finca, expropiado por 7.500 euros, reclama ante el Supremo 49 millones.

       - ¡Qué bien cuentas los cuentos, hada de los cuentos! ¿Puedes decir algo más?

       No. Narciso Ibáñez Serrador, en 1, 2, 3,  decía: "Hasta ahí puedo leer".   Y yo tengo que terminar diciendo: "hasta aquí puedo contar". 
                                                      .......

        NOTA: 
            Dejo para mis lectores algunas fotos que pueden encontrar en Internet, como muestra de que el Hada del Maratón de Cuentos, y el Hada de la Historia no acostumbran a mentir. Cualquiera puede entrar en el buscador de Google, tan solo con poner el nombre de Noheda, o Villar de Domingo García. Tal como se ven en la imagen, o pinchando para ampliarlas, se pueden hacer una idea aproximada de lo que "los fantasmas" están ocultando al público. Se trata nada menos que de un patrimonio cultural  hispano y universal.

José Manuel Belmonte







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domingo, 9 de junio de 2019

Viajeros, cada vez más humanos.

           Sin quererlo, sin buscarlo, sin saberlo, el universo, el planeta, la sociedad, las empresas y los seres humanos se están humanizando. No es una utopía, ni un deseo, ni siquiera la intuición de una mente privilegiada o el susurro del alma de algún místico; es, una realidad constatable.                  
          La búsqueda íntima y personal de la verdad y de la perfección no se puede encontrar en las noticias ni en las imágenes que los medios nos sirven. Nos quieren hacer creer que lo que "escuchamos o nos hacen ver" es lo que hay. Habrá quien lo crea y concluya que este mundo está loco y esta sociedad va a la deriva o de mal en peor.

          No es exactamente que sean mentira los telediarios, es que son una ínfima parte de la realidad. Una mínima mota girando en el espacio, en un universo de millones de soles y miles de millones de planetas, uno de ellos la Tierra, en el que hay 8,7 millones de especies, una de ellas, la humana, con 7.500 millones de personas, de las que en este país hay cerca de 50 millones. Ellos "ven" según quienes pagan su trabajo, personas y hechos puntuales, -cuanto más impactantes mejor- y, piensan  que la foto, el video o la transmisión de lo que "ven"  interesa a la sociedad, a nosotros.

http://belmontajo.blogspot.com.es/2017/02/una-mota-en-un-rayo-de-sol-nos-importa.html 

          Si uno "se traga o acepta -sin más-" lo que le dicen los medios, o ellos quieren que veamos, no terminaremos "informados" sino que terminaremos aturdidos, trastornados, perturbados o desquiciados. Poco a poco, gota a gota, se machaca. En dos palabras: manipulados y enfermos. Y además, desconociendo el 99, 98% de la realidad. Dolo dicen lo que quieren y lo que les interesa.


         Lo dicho en este último párrafo se refiere a ti y a mí, a la familia, a quien llegan las noticias y tiene "la llave o el mando" para dejar o no dejar "entrar hasta la cocina" las noticias o telediarios, varias veces al día. Quiero decir que nosotros, -que "tenemos el mando"-, somos parte responsable por dejar pasar lo que nos golpea, desquicia o pone enfermos a nosotros y a la familia. Y es verdad, independientemente del medio o la cadena que, libremente cada persona o familia, haya escogido o permitido llegar, por sintonizar o por sintonía.

        Pero, ¿cuantos se plantean  apagar, se plantan, o seleccionan o buscan alternativas?  No sé  ni me interesa saber si son muchos o pocos. Lo que percibo es que en la medida que uno se hace más consciente, trata de encontrar lo que tranquiliza y humaniza; valora más la ética y la solidaridad; el respeto y la calidad de vida; la justicia y el derecho a ser uno mismo, sabiendo que uno mismo es sólo lo que  él elige ser en libertad.

        Es imprescindible que aprendamos a "ser" que es la  única realidad que está absolutamente por encima del aparentar y del tener. No importa "estar informado", ni siquiera "saber", importa "ser" que es el manantial de la vida y conecta con "toda vida" y con "todos los seres".

        Todo lo que nos ayuda a ser, nos hace más humanos. Ser y existir no es nada pasivo. Es un abismo de dimensiones inimaginables, donde todo es posible. Descubrirlas es mucho más que un reto; es la tarea de todo la vida. Pero en contra de lo que se suele pensar, la tarea no consiste en "hacer" algo, sino en "recordar" lo que somos. No hay casualidades. Todo está bien. Solo hay causalidades. Cuanto más conscientes de ello seamos, más felices.

         Eso invita a vivir confiados y con esperanza. Los deseos y los sueños llegan a cumplirse cuando llega el momento, cuando surgen de lo más intimo y en ellos se ha puesto el corazón. A eso invitaban los filósofos y sabios desde la antigüedad. El aforismo "conócete a ti mismo", estaba "puesto delante del templo" de Apolo, en Delfos, para que todos lo vieran y recordaran siempre allá donde viviera cada uno.

           Y toda la historia de la evolución y del progreso humano no son más que manifestaciones de lo que, con aciertos y fracasos, hemos descubierto hasta el momento, a través de muchas vidas.

          Hay quien entiende esa evolución como un anhelo de justicia e igualdad. Hoy, estamos más cerca, aunque parezca imposible o desconcierte a muchos. "No debemos hacer conjeturas o juzgar antes de escuchar y disfrutar".

https://youtu.be/pDPdRYF7hTQ

           El amor, encuentra siempre al ser amado, y la razón de su existencia. Pero no siempre lo descubrimos cuando quisiéramos, sino cuando estamos preparados. Puede desconcertar o causar cierta tristeza, incluso rabia, al creerse víctimas de una injusticia, y sin embargo son etapas que ayudan al progreso humano. Cambiar de rumbo no es una tragedia, para eso están los cruces de caminos. También el dolor es un crisol, que a veces, convierte en héroes a quienes se ven obligados a aceptar lo inevitable.

         Descubrir lo que somos en la sociedad que nos ha tocado vivir, no es un progreso lineal, porque tenemos un motor, pero no vamos por un mono raíl. El paraje que vamos atravesando es variado y pintoresco, con días serenos y llenos de luz, con momentos tormentosos, que producen inquietud y otros por el contrario alegrías. Hayamos viajado al mar o la montaña, estemos en le comodidad de casa o en las cuatro paredes de un hospital, cualquier lugar es bueno para descubrirnos o encontrarnos. Lo que nos falta puede ser una ganancia. Los maestros no siempre están en las aulas. Quien nos valora o nos aman siempre enseña y deja huella.
https://youtu.be/YpRr3218ssQ

       Todo esto y más, Albert Espinosa, lo cuenta en su libro: "El mundo amarillo".

       COMPARTIR NOS HACE HUMANOS.

       Hace unos días celebrábamos el día del cáncer infantil. El cáncer siempre es una enfermedad inesperada, que asusta. Los amos del mundo no son siempre los que triunfan ni los que más tienen. A veces son simplemente los  que luchan, están ahí, han vivido momentos importantes y, echan una mano, dan un consejo o ponen en pie un proyecto de esperanza. Tras haber descubierto su camino, no de forma sencilla, se afanan en descubrir el sentido de cada nacimiento y de cada partida de un ser querido, por temprana que sea.  La vida no se acaba.

        Comparten su vivencia con lo que puede hacer más humana la travesía de quienes se encuentran hoy donde ellos se encontraron hace poco. A veces tienen que revivir, pero  el sentimiento y las emociones también tienen niveles, momentos para manifestarse y energías renovadas, cuando se ha vivido intensamente. El cáncer se convirtió para ellos en la oportunidad de descubrir otro mundo, el del hijo/a que ha decidido partir antes que ellos. ¡No estaban preparados para dejarles ir, y lucharon hasta el final! Descubrieron que la sociedad, la investigación, la medicina, tampoco estaba preparada para ayudarles.

         El amor hizo que sus hijos fueran felices siempre, tanto en el hospital como sobre todo en familia. Y el hijo o la hija se fue en paz. Pero a los papás les quedó la duda, de si un medicamento hubiera existido, o alguien les hubiera preparado para afrontar lo inesperado, todo hubiera sido distinto.

http://belmontajo.blogspot.com/2018/07/cronica-de-el-sueno-de-vicky-y-3.html (28/7/18).

         Hoy forman parte maravillosa, de fundaciones que ayudan a niños y a  padres. Los niños necesitan ambiente de cariño para sentirse uno más de la familia y ser capaces de jugar. La "Fundación más humano", ayuda a los padres a superar lo desconocido. La fundación "El sueño de Vicky", ayuda a recaudar fondos para la investigación del cáncer infantil y encontrar medicamentos que puedan vencer el cáncer. ¡Hay muchas vivencias en quienes han pasado por tener un hijo o una hija con cáncer y comunicar, compartir, en hospital o en centros, en la radio o en las Tv! ¡ Para quienes hoy están pasando por un trance así, conocer a esas personas es no estar solos y abrir la puerta humana para ser ayudados!

       Belén y Gonzalo, Laura y José María, y otros más, nos permiten escuchar el latido de la vida. Ese latido, demuestra que son gente maravillosa. Ellos y otros muchos, que luchan desde el amanecer, "son más numerosos" que la gente de la que suelen hablar los telediarios. Son auténticos héroes, con una fuerza y una autenticidad capaz de contagiar. ¡No viven en otro planeta! Somos coetáneos. Vivimos a un paso. Con ellos, sus retos y sus logros, y con sus fundaciones, la vida merece la pena porque es más sencilla y humana. Ayudan a descubrir prestaciones para mejor cuidar a los hijos. De alguna manera, iluminan el camino y "dejan su huella humana".

https://www.facebook.com/fundacionmashumano/videos/1603311333017362/

       No son siempre asociaciones, sino personas humanas concretas o familias enteras, que se implican, como Stephanie y Donnie Culley, del estado da Virginia, en Estados Unidos.  Ella dice que no podía negarse a la petición de su amiga Bath Laitkep, quien aquejada de un cáncer terminal, le pidió adoptar a sus 6 hijos (de 2 a 15 años), cuando ella muriese. Stephanie le respondió que "no sería nunca capaz de amarlos como ella, pero lo haría lo mejor que pudiese".

       Cuando su amiga falleció, se los llevó y los acogió y está tramitando el proceso de adopción. Aunque han tenido que crear una página de ayuda GoFundMe para financiar los gastos de la crianza de los niños, ellos ya se sienten como en casa, según dice Selena, la mayor.

       En todo caso, algo muy humano y digno de mención y de apoyo.

       POR CONTRASTE...algo distinto.  Con motivo del día del cáncer, aparece en los medios y abre los telediarios, una supuesta asociación contra el cáncer infantil, (en Aragón, España) que ha estafado y recaudado varios millones de euros y no han entregado ni un euro para ese fin. 

       Dos hechos relacionados con el cáncer, pero más opuestos que la noche y el día. ¿Cuál ha sido noticia? Pues, así la mayoría de los días. Que cada cual haga de "su mando" lo que quiera.

José Manuel Belmonte


PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ     08-06-2019

EL HERALDO DEL HENARES  09-06-2019


viernes, 31 de mayo de 2019

"Ver el futuro". El juego termina en 2 minutos.

        Después de las imágenes de las colas y el atasco en el Everest, el locutor comentaba  "es la temporada más negra de la montaña, con 11 muertos, sin accidentes ni avalanchas".                                                                                                         Y a continuación -mientras tomábamos algo- escuchamos que se decía que "España se la juega",  que "la Unión Europea está en juego",  y... que "nos jugamos el futuro". Entonces comenzamos a charlar entre nosotros.

Rubén: ¿Dónde se juega?, ¿Cuánto tiempo hay para jugar y contra quien?

Nacho: ¡Otro que no se entera! Ja ja ja.ubén: ¿He dicho algo raro, Nacho? ¿Por qué me miráis así?

Nacho:  Jo, pues porque  el locutor no hablaba de un partido.

Rubén: Cierto, era de "un juego". Pero juegos hay muchos. Eso me interesa  y por eso he preguntado. ¿Tú sabes, algo?

Nacho: No mucho, creo que se refería a la política.

Rubén: Pero quienes escalan el Everest también se la juegan; y tal vez no sea un juego, porque en el descenso, sin avalanchas, han muerto11. La  montaña alta y blanca se cubre de negro.

Nacho: Y de basura. ¡Acaso no estaban preparados!  

Rubén: Es posible. Tal vez solo es una "rica" aventura, o una aventura de ricos, sin pensar las consecuencias. Pero me interesa  saber  que quienes dicen que "nos jugamos el futuro", nos incluyen a ti y a mí.  Quiero saber, dónde  y  cuánto tiempo abarca ese futuro, porque ni tu ni yo somos políticos, ya que si lo fuéramos sabríamos que la aventura sería para 4 años.

Profe- Perfecto. Si me permitís... creo Rubén que tienes razón en tu argumento, porque solo hay dos juegos en los que el tiempo es importante. Pero el tiempo no existe.

Rubén:  ¡Gracias Profe! Tal vez no lo he entendido bien, o eso me intriga aún más.

Nacho: Y a mí. ¿Puede aclararnos algo de los dos juegos y lo del tiempo?

Profe: ¡Claro! El primero es un juego japonés, conocido como Xenoblade. Un juego de  exploración, estrategia y ataque, en un mundo enorme con cinco continentes. Tiene una curiosa novedad, en alguna fase, el jugador puede "ver algo", de lo que va a pasar. Es como una ventana de "visiones o atisbos" del futuro. Según lo que vea, puede tratar de reaccionar, cambiar y evitar que sucedan esas " premoniciones" si no le gustan. Además, tiene funciones "para ahorrar tiempo". Puede acortar la función del ciclo "días y noches"; en lugar de dejar que trascurran normalmente, pueden modificarlos a su antojo "dando cuerda al reloj" para atravesar el espacio.

Rubén: Muy interesante. Pero...me deja asombrado con el Xenoblade...

Profe: Hombre Rubén, los profe, aunque poco, no tenemos por qué saber solo de matemáticas...

Nacho:  ¡Pues claro! Y ¿el otro juego en el que interviene el tiempo?

Profe: El otro es más serio. En realidad no es un juego. Es la vida. El tiempo no existe, pero todos tenemos un reloj. Un grupo de sabios se han reunido no hace mucho, para "adelantar un famoso reloj", y al ponerlo en hora nos han dicho que "queda poco tiempo".

Rubén: Y ¿qué hora señala?    

Profe:  Los Científicos Atómicos, han colocado las manecillas del Reloj a las 11:58  P.M.

Nacho:  ¡ Qué raro! ¿Tiene algún nombre ese reloj?

Profe: No es un reloj de sol, tampoco un reloj de agua, ni de arena, no es astronómico, no se da cuerda, ni siquiera es automático, es simplemente manual y simbólico. Se creó en los años 40.  Y se ha movido poco. La última vez que un grupo de científicos y académicos, -de ellos 15 premios Nobel- le pusieron en hora, en 2018, marcaba las 11:58 p.m.,  es decir, a solo 2 minutos para la simbólica medianoche. Desde entonces, el minutero no se ha movido.

Rubén: Si no se ha movido, estará estropeado o a los sabios no les interesa arreglarlo. En cualquier caso, ¿nos tiene que importar a nosotros ese reloj y la hora que marque?

Profe: ¡Mucho! "El hecho de que las manecillas del Reloj no hayan cambiado es una mala noticia", ha dicho  Rober Rosner. Seguro que habéis oído hablar de ese famoso Reloj.

Nacho: ¡Ni idea!

Rubén:  Yo tampoco. Algo costoso tiene que ser si lo maneja gente tan importante.

Profe:  No. El Reloj no es materialmente costoso. Tampoco es importante por quienes lo manejan; es importante por la hora que señala, que debe tomarse "como una advertencia severa para los líderes y los ciudadanos de todo el mundo". Le llaman Reloj del Fin del Mundo, Reloj del Juicio Final o Reloj del Apocalipsis. Según eso faltarían solo 2 minutos para la Media Noche Final o Fatal.  Así que esos 2 minutos, -que en nuestra mente es poco tiempo, nos permiten "ver el futuro" y analizarlo para poder afrontarlo. Si seguimos jugando sin  cambiar, vamos al desastre. Al  hacer que "lo veamos", como en el juego  japonés, podemos ahorrar tiempo y... cambiar la estrategia. ¡Deberíamos hacerlo!

Nacho: ¿Y cómo "ven" los sabios el futuro desde esos 2 minutos?

Profe: Igual que vosotros, bastante negro. Señalan el tiempo que queda para que la Humanidad tome consciencia de cómo estamos y cambiar si queremos salvar el Planeta. Lo ven "Con considerable preocupación fijamos la hora del Reloj del Apocalipsis y ofrecemos una súplica para devolverlo". Ellos tienen observadores que ven varias amenazas simultaneas: armas nucleares, armas biológicas letales, cambio climático, amenazas tecnológicas o ciberataques, contaminación, desinformación y noticias falsas (fake news), colapso económico y sanitario a nivel mundial. Eso, a pesar de reconocer la verdad  de que estamos viviendo posiblemente el momento más importante de la evolución de la Humanidad debido a los avances científicos se podría mejorar la vida de todos.  Por contra, es también el momento más crucial: debido a la acción humana sobre el cambio climático y las nuevas tecnologías, -tan poderosas y difíciles de regular-, la Humanidad es más vulnerable que nunca. La inteligencia artificial ayuda, pero también puede volverse peligrosa, y, esos 2 minutos son cruciales para la supervivencia, total o parcial, de los humanos. Máxime, cuando ni los ciudadanos, ni los políticos, ni los gobernantes, nos ponemos de acuerdo siquiera en lo más básico: el peligro. En 40 años la Humanidad  exterminó al 60% de los animales de la Tierra. Luego, si esa cadena de especies desaparece, estamos poniendo en peligro nuestro soporte vital.

Rubén:  ¡Es casi una súplica, para que se tome la situación en serio!  Pero, ¡suena alarmista!

Profe: ¿Son alarmistas las banderas rojas en las playas? ¡No! Son un aviso. El peligro está en no hacerles caso. Después de Hawking, uno de los astrofísicos más importantes de las últimas décadas, el también inglés, Martin Rees, hace 16 años, publicó Nuestra hora final, en la que predecía que la Humanidad tenía un 50% de extinguirse en el siglo XXI. ¿Es alarmista? Fíjate,   "Si hubiera una disminución del 60% en la población humana, eso sería equivalente a vaciar a América del Norte, América del Sur, África, Europa, China y Oceanía. Esa es la escala de lo que hemos hecho ", dijo Mike Barrett, director ejecutivo de ciencia y conservación en WWF.  

https://youtu.be/aNyQxqfAkvc

 Nacho:  En ese caso, tal vez sí sea realista. Pero no veo a los gobiernos, ni a las autoridades, ni a la gente en general, tomar medidas, ni tomar conciencia, ni hablar del problema. Si excluimos las limitaciones de velocidad y cobrar las bolsas de  plástico, nada. Parece que se toman a broma las predicciones y lo de los 2 minutos. Entonces. ¿no hay escapatoria?

Profe:  Efectivamente, la Humanidad no está preparada, porque no somos conscientes. La Consciencia, es la capacidad del ser humano para reconocer la realidad y a sí mismo en ella. "Estamos caminando dormidos hacia el borde de un acantilado" (M. Barrett). Los políticos no suelen hablar de lo que no da votos o pueda poner en peligro su reelección. Por eso el filósofo francés, Jean d´Ormesson, dice que estamos viviendo en una "ineptocracia". Por primera vez, en la vida del Planeta Tierra,  una especie, la humana, tiene en sus manos el futuro de todas las especies, incluida la suya. Los científicos han lanzado ya varias ALERTAS del peligro. La ONU, volvió a recordar el 6/5 en París, que 1 millón de especies de plantas y animales están en peligro de extinción debido a la sobreexplotación de recursos terrestres y marinos. Y alertó de que podría poner en peligro la propia supervivencia humana.

Rubén: Preguntaba Nacho antes si hay alguna escapatoria a este desastre, y con razón. Yo creo que "el abismo" entre lo que hacemos y lo que deberíamos hacer se agranda cada día.

Profe: Cierto. Pero, decía la bailarina Sara Baras, que "en el riesgo está la oportunidad de reinventarse". Hay que ser consciente, y "reinventarnos".  Es posible que tengamos que emigrar y salir de este Planeta antes de 100 años, como decía Hawking.  Pero eso no será fácil, ni siquiera es posible para todos. "Es más fácil arreglar el cambio climático que conquistar Marte, cuya atmósfera es infinitamente más hostil que el Polo Sur o la cima del Everest" (M. Rees). Los niños y los jóvenes, han comenzado a tomar conciencia del cambio climático y  los plásticos. No quieren ver ni un plástico más en el mar, y que "no nos roben el futuro en este planeta". Greta Thumberg es meridianamente clara: (ver en el enlace) 
https://www.facebook.com/SpanishRevolution/videos/2666067160094126/

Nacho: Profe, vayamos a lo práctico: ¿por dónde empezamos?

Profe:  Primero, ser conscientes de que el problema es muy grave. El mayor peligro es no creer que hay un peligro y que nos atañe a todos. El segundo es, no hacer nada, por pasotismo o por la costumbre de procrastinar. El tercero, los 2 minutos, es decir, vamos contra reloj, y nunca mejor dicho. Que nadie olvide que recuperar todo lo que ya se ha destruido, tardaría siglos según los expertos. Dicen que ya han nacido la persona o personas que saldrán de la Tierra, rumbo a algún lugar del Universo. Eso exige usar la ciencia y los demás logros, para que algunos humanos sobrevivan en algún lugar del universo.

Rubén: ¡Menuda aventura! Una última pregunta, ¿todo depende de nosotros?

Profe:  Sí y no. Nosotros somos más de lo que vemos. El Planeta no nos pertenece. Nosotros pertenecemos al Planeta. Todo depende de nosotros, pero no solo de nosotros. Hay una ecología del espíritu sin descubrir.  "La ecología lleva a escuchar el lenguaje de la naturaleza, creada por Dios y a dar una respuesta coherente con este lenguaje ... hay una ecología del alma". (http://civica.com.es/religion/la-ecologia-del-alma/). Los sabios a lo largo de la historia nos han demostrado que nuestros pensamientos, palabras, sonidos y oraciones, dirigidos al agua, a los alimentos, o situaciones concretas, influyen en ellos y los transforman. Seguro que alguno de vosotros recuerda las vibraciones positivas o negativas en los experimentos sobre el agua del japonés Masaru Emoto. El dice: "La Madre Naturaleza es la raíz de todo. Todo aquello que sintoniza con la Madre Naturaleza, se manifiesta como una estructura hexagonal preciosa, en cambio todo lo que no sintoniza con ella, produce cristales deformados o ningún cristal".

https://youtu.be/01gYfRr4boI

          Así que no es utopía afanarnos en construir un mundo nuevo, que puedan  disfrutar las generaciones futuras. Por eso vamos a añadir un toque de esperanza y de poesía, como hacemos con los niños:  "Te estoy tejiendo un par de alas. Sé que te irás cuando termine... pero no soporto verte sin volar" (Andrés Castura-Micher).

José Manuel Belmonte


PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ   31-04-2019
EL HERALDO DEL HENARES  01-06-2019

CIVICA     04-06-2019

miércoles, 22 de mayo de 2019

No es un cuento, es la vida real, aquí y ahora.



Nadie ha intentado adaptar un cuento para que se haga realidad. ¡Solo la vida lo ha hecho! Todos los cuentos hablan de unos personajes que vivían en un país lejano, que se enfrentaban con unos problemas, pero los superaban, gracias a su ingenio y a las hadas buenas que están siempre muy cerca.

         Supongamos que recorremos el mundo y descubrimos, un cuento fantástico, parecido a los cuentos que nos contaban siendo niños, pero real; tan solo los nombres han cambiado, y los personajes son de carne y hueso. ¿Es posible?

        En general, los cuentos estaban ideados para contarlos a los niños, y algunos de los protagonistas eran precisamente niños. Algunos tenían unos papás pobres, que vivían en el campo. Tenían dificultadas, pero las superaban y eran felices. De quienes hoy quiero hablaros ya no son niños, son mayores; tal vez sean abuelos, pero tienen la ilusión y el corazón de niños. No es imposible, porque todos crecemos a nuestro pesar.

       Actualmente, los protagonistas un poco mayores ya, son unos granjeros que viven en una casa con jardín. Sus hijos se han ido para vivir su vida, y están solos. 

         Las brujas tienen muchas formas; todas dan miedo porque son el miedo. Las brujas se disfrazan de malas para hacer daño.

       Una de ellas, se metió en la casa de estos abuelos y quería destruir su felicidad. Fue quitando la vista hasta dejar ciega a la señora Kuroki. Después de la ceguera, también comenzó a robarle la sonrisa y la alegría. Y ella, al estar deprimida ni siquiera quería salir de casa, a pesar de que vivía en Shintomi, en la preciosa región arbolada de Miyazaki, en Japón.

          El señor Kuroki, era muy listo y trabajador. Conocía las costumbres de su país y pensaba en la manera de hacer algo que pudiera neutralizar a la bruja que se había apoderado de su mujer y hacer que saliera de casa, hablara con la gente, se animara y que recuperara la sonrisa. La bruja la tenía deprimida y recluida.

           ¿Cómo lo haría? Llevaba varias noches sin dormir, venga a pensar. Descartó que los medicamentos fueran la solución. Al fin, no pudiendo soportar la tristeza de su mujer, tuvo una idea. Recordó que en su país y en casi todos los del mundo, los enamorados suelen tener el detalle de regalar flores a su amada. A su mujer, siempre le habían gustado. Pero, un simple ramo tampoco podía ser la solución, porque estaba ya ciega. Tenía que ser algo que pudiera hacerla salir al exterior y que le diera el sol. El señor Kuroki destacaba por su educación y sensibilidad. En su país y en su familia siempre se apreciaban los detalles. 
        Hacía mucho tiempo que, como casi todos los jóvenes, habían hecho una visita al monte Fuji, la montaña más alta y la más emblemática de Japón. La montaña sagrada luce especialmente cuando a sus pies se extiende un mar de flores rosa, o musgo rosa y se llena de visitantes desde mediados de abril hasta primeros de junio. Es el Fuji Shibazakura. (Ver foto) ¿Por qué no intentar algo así?

          Su casa estaba rodeada por un amplio terreno de jardín que no era llano. De todos modos allí mismo comenzó a plantar semillas de esa flor rosa llamada shibazakura, especial de Japón, muy aromática, para que su mujer pudiera olerla. Durante casi dos años, trabajó para ir sembrando miles de semillas. Quería llenarlo todo como una gran alfombra que rodeara la casa y su aroma perfumara el ambiente.

             Al llegar la primavera, aquel césped cerezo o musgo rosado, comenzó a brotar y perfumar el aire, como si estuvieran a los pies del mítico monte Fuji. El olor de esa flor fue expandiéndose hasta llegar al interior de la casa, donde se encontraba la señora Kuroki. Había perdido el color y la sonrisa de su cara, pero no el olfato. Aquel perfume de la flor shibazakura, como un hada, la atraía sutilmente hasta sacarla al exterior. ¡Logró que saliera de casa! 

           Pero, como el jardín era grande, además de plantar flores, el señor Kuroki, había hecho algunos senderos para no pisar las flores. Por si algún día su mujer se cansaba, añadió otro pequeño detalle: colocó algunos bancos. Así podrían sentarse al sol mientras disfrutaban de la vida.

         Y la magia de las flores con su aroma, ganaron la batalla a la bruja de la depresión, que había encerrado en casa a la señora Kuroki. A las magas buenas se las suele llamar hadas. El hada del perfume, sutilmente, entraba en la estancia y sacaba de la mano al aire libre y a la luz, a la buena señora, cada día. Pero... no termina ahí el cuento de la vida.

           Aunque aquel jardín no era público, el aroma y el colorido del césped, quitó también el miedo a los curiosos que se fueron acercando para contemplarlo. Y de este modo, la señora Kuroki, pudo conversar y sonreír, saludando a muchos de sus paisanos y algunas personas venidas de todo el mundo. ¡Nada menos que 7.000 visitantes al año!

         Cuando el hada buena, cura a un enfermo, también repercute en su cuidador. Ella sabe que el cuidador también debe ser cuidado y liberado, de la preocupación y del esfuerzo.

              La felicidad del señor Kuroki al ver la alegría de su amada y la rapidez que, con un poco de esfuerzo de su parte y, la terapia natural de las flores habían transformado su pequeño jardín y la vida de su esposa, era palpable. Su casa, su rosado jardín y ellos mismos, se abrían a una forma de comunicación nueva, más amplia y gratificante. Volvieron a ser felices. Hoy, los medios de comunicación de todo el mundo se hacen eco de esa hazaña maravillosa. 

Y, colorín colorado este cuento no se ha acabado, porque no ha hecho más que empezar. Seguro que los niños y los adultos encontrarán, por fin, que los cuentos de la vida real, están más cerca de lo que parece, aunque sucedan en países lejanos.

          Ah, y ya saben el nombre de un hada buena en la naturaleza, se llama Shibazakura. Es una flor y tiene un aroma que cura si encuentra un jardinero o cuidador enamorado. La naturaleza, si se la cuida, es la mejor medicina.  Pero  la verdaderamente imprescindible, es el amor.

            Podéis comprobar, que este cuento no es producto de la imaginación de un escritor, ni es casual, sino real, como la vida misma. Aquí no hay truco, cualquiera puede ver a los protagonista: los señores Kuroki, la plantación de musgo-rosa y a los visitantes asombrados y felices, tomando fotos o haciéndose algún autorretrato (ellos dicen selfie) con los dueños de la casa. (VER VÍDEO)

https://youtu.be/aVXpBqj67BY

       Si alguien desea comprobarlo de cerca, debe saber que el momento de máximo esplendor, suele coincidir con las tres primeras semanas de mayo. Y sino en cualquier tiempo se puede descubrir ¡QUE BONITA ES LA VIDA!

https://youtu.be/KGEHnxy0rEM


     José Manuel Belmonte.

PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ    16-05-2019
EL HERALDO DEL HENARES  24-05-2019


sábado, 18 de mayo de 2019

Distintos niveles de consciencia.

              Hay  personas que identifican lo real, con lo palpable y lo que ven. Sin embargo aún quedan poetas, soñadores, y personas que viven a otro nivel.                                                                                                         Algunos no saben que lo imposible, también es real. Y lo que se quiere, se atrae y llega cuando tiene que llegar. Lo he podido descubrir solo con poner un poco de atención y escuchar.

              Cansados de años de precariedad laboral, cuatro enfermeros gallegos, pasaron el día 12 de mayo, un domingo de infarto.  Estaban en Madrid a las 9,30 para poder hacer un examen de oposición a la Sanidad pública. ¡Lo hicieron!  Pero era solo el comienzo de una aventura que fue noticia en los telediarios.

               Tras el examen de Madrid, pendientes del reloj, tenían que llegar  a la terminal donde les esperaba una avioneta, -que habían alquilado-, para llegar a las 14 horas a Santiago de Compostela  y poder llegar rápidamente a Silleda en Pontevedra, (total casi 700km), donde a las 15, 30, podían optar -junto a otros 9.000 candidatos- en otro examen, a alguna de las 830 plazas convocadas.

            -¡Qué locura!, alquilar una avioneta para hacer 2 exámenes el mismo día.., comentó Juan, en el bar.

            -¡No es ninguna tontería!, es multiplicar las posibilidades de éxito, y salir de una p. vez de la precariedad laboral (le respondió Paco). Creo que a veces juzgamos demasiado aprisa lo que no entendemos o, ignoramos.

           -  Tienes razón, Paco, (dijo Julia la camarera), Si alguno de mis hijos se viera en esa posibilidad, yo le ayudaría, ¿y tú no?

         - No se trata de ayudar o no, replico Juan; alquilar una avioneta hasta Galicia, debe costar bastante. ¡No todos tienen dinero para eso, Julia!

        - Es verdad, Juan, pero si no se tiene, se pinta o se pide. En el fondo ni siquiera importa cuánto hay que dar, sino el amor que se pone en el hecho de dar. ¡Por un hijo, porque tenga  trabajo y un futuro, yo lo haría!

        Y yo. Me alegra que en la última semana de campaña de elecciones, en este pequeño bar hayamos dejado de hablar de promesas, de candidatos y de política.  Escucharos, me ha hecho pensar, y acabo de recordar una historia  que va incluso más allá, de lo que ha dicho Julia.

         - Nos dejas intrigados, Profesor. Por mi parte, puedo decir que he sido totalmente sincera, y estaría dispuesta a pedir un crédito, si fuera necesario por el futuro de un hijo.

        - Lo sé, Julia. Bueno... quienes conocen tu generosidad, lo saben.  Lo único que  he intentado decir es que habéis dado pasos: os habéis olvidado de los políticos- que ya es un logro-, y habéis hablado de oposiciones y del apoyo al futuro de los hijos, -lo cual es mucho más-. En el fondo, aquellos quieren ganar, y vosotros queréis que quien gane sean vuestros hijos. Pero hay más que egos y más que la llamada de la sangre. En la vida, hay mucho más.

       - Venga, Profesor, le pago el café  si va al grano de una p. vez. Déjese  ya de tonterías.

       - Perdona, creo que tu eres Paco. Has sido tú quien dijo que "lo de la avioneta no era ninguna tontería, porque eso multiplicaba las posibilidades de los opositores". Lo  único que yo he añadido es que no todo es cuestión de dinero. Apegados a lo material, y al tiempo, a veces perdemos otras perspectivas de la vida, como dices.

         Voy al grano. En un viaje a Estados Unidos conocí un matrimonio  encantador: Nicole y Jeremy. Son  jóvenes y alegres.  Jeremy Clark es profesor. Nicole es enfermera. Por sus trabajos tienen capacitación y son competentes. Decidieron embarcarse en una aventura increíble. Se fueron a Bulgaria y adoptaron 4 niños con necesidades especiales, es decir, discapacitados.       

           Alex, el mayor tiene 6 años, y Simon 4, los dos tienen Síndrome Down. Los otros dos, David y Jon, de 5 y 6 años, tienen parálisis cerebral. Así, que además del inconveniente del idioma, tenían que suplir todo poniendo todo el amor del corazón,  toda la paciencia y todo el tiempo necesario para cada uno y entre todos llegaran a conformar una familia especial.

          Poco a poco, van aprendiendo y enseñando. A su modo los niños  se sienten queridos y colaboran. El pequeño Simón ayuda mucho a sus hermanos. Parece que han dado con la clave: el cariño y contagiar alegría en todo lo que hacen. El tiempo y la prisa han desaparecido. Los días y las noches varían, pero todo es vida. El reto es la familia, y la sonrisa, la fuerza y la recompensa en forma de ternura y amor.

         Se hizo un silencio, que nadie se atrevía a romper.  Alejada de la barra, en una mesa una señora tomaba un café, mientras manejaba, con la otra mano, el móvil, como quien busca algo. Dejó la taza en la mesa y aprovechando el silencio, dirigiéndose al Profesor, levantó la mano y la voz para decir:

        - Profesor, considero a esos padres y a esa familia, un ejemplo para la sociedad americana y para todos. Son seres que han encontrado su propósito y se han lanzado confiados y sin miedo. Cada vez hay más gente así de "loca". De hecho, me ha entrado el mensaje de que una bilbaína, enfermera y fisioterapeuta, se encontró a sí misma en la montaña, pero no una cualquiera, en la más alta, en el Himalaya, en Nepal. En lo más alto de Katmandú, descubrió que lo imposible es posible, que las personas  sinceras, caen en las redes de quien huyen. A esa casi infinita altura, descubren también la profundidad y el amor de quien, en su propio idioma dice amablemente:"¡por qué has tardado tanto!"

          Les paso el enlace, para que ustedes mismos descubran  por qué merece la pena saber lo que se aprende en la montaña. Espero que puedan escucharlo. ¡Gracias!

José Manuel Belmonte

PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ   18-05-2019
EL HERALDO DEL HENARES  18-05-2019
CIVICA   20-05-2019