sábado, 26 de septiembre de 2020

LA EUTANASIA ¿otro derecho?


Solo hay una forma de escapar de la destrucción a la que nos está intentando someter el 1% de personas que tiene más poder que el 99% restante de la población mundial es: ¡Darse cuenta de su poder y sus consecuencias! De hecho el 1% de ese 1% es dueño del 99% de los recursos naturales.

 Nunca hasta ahora en la historia de las civilizaciones, el poder había estado tan concentrado. Hoy, gracias a la tecnología, los recursos naturales, los medios de producción y los medios de difusión, el poder está en manos de unos pocos poderosos. No sin razón les llaman "Los Amos".

Algunos de los Amos, llevan años avisando de que iba a llegar una pandemia que iba a matar a millones de personas. Y además se han propuesto reducir por lo menos en un 15% el exceso de población mundial, combinando vacunas, sistema sanitario, aborto y eutanasia. Se intenta desde las más altas instancias de los organismos de poder mundial en general, y de cada nación en particular. Con todo ello, la Humanidad y la Naturaleza actuales están en peligro  y tal vez ¿de "parto" de una Nueva Humanidad?

Cierto que hay un dato nuevo: nunca en la historia, ha coexistido en este planeta una población como ahora, cercana a 8 mil millones. La Naturaleza ofrece recursos para poder ser alimentados. Pero, lo preocupante es que nunca había habido tanta hambre, tanta manipulación, tanta falta de libertades, tanto miedo y desconfianza propiciado precisamente por ese poder y su ramificaciones. Puede parecer un poco diabólico.

A este poder y esta iniciativa, algunos lo llaman, precisamente así: "Pandemonium".  Según el significado se trataría de un "Lugar en el que hay gran confusión, ruido y griterío". Más que un lugar concreto, ya es el mundo entero. Y dentro de él "hay uno que se convierte en enemigo arquetípo". Javier Villamor lo ha dicho en "Alto y Claro":


https://youtu.be/F-lz6pA7mZI

1) La verdad  es libre, anda suelta, no se impone.

La vida no se acaba. La apariencia física concreta termina de forma natural, aunque nadie conoce la fecha de caducidad. La gente lo sabe, pero no todos son conscientes. La población, en general, tiene vista, pero no todos "ven": 1) unos, no quieren darse cuenta porque creen que no ven, como el que busca las gafas que lleva puestas; 2) otros, no se atreven a ver la ruina de la Humanidad, porque les asusta; 3) algunos,  contratan albañiles que pueden reformar algo para que la Casa-Naturaleza-Humana, no se caiga;  4) muchos, ante lo que hay fuera, (manipulación, contagios sin saber dónde ni por qué, ruido de bulos, mensajes contradictorios, recorte de libertades y también  irresponsabilidad... prefieren no salir de casa. ¡Ya escampará!  

Bill Gates, es pesimista con lo que está pasando y va a pasar. Piensa que la Humanidad retrocederá por lo menos 30 años, y habrá más muertes por los daños colaterales de la pandemia que por el propio virus (OKDIARIO 17/09/2020). Y 5) los "dueños" de los derechos. En medio de la mayor crisis sanitaria a nivel mundial y nacional, "ellos", nos traen no más apoyo a la vida, sino más muerte: la eutanasia. Por ley de vida, se aplicará especialmente, a las mal llamadas "las personas de riesgo" (se ha aplicó en la anterior pandemia).

162 catedráticos de Derecho de toda España: declaran en un escrito que la ley de eutanasia es inconstitucional.
2) ¿Puede haber intereses, detrás de una ley que nos traen sin ser necesaria? 

No han desmentido a Villamor que lo dijo "alto y claro". Citaba a Soros, y a otros poderosos cuyas reuniones son conocidas. Dejo constancia, -para que nadie se llame a engaño- del error de pensar siempre en los mayores. Lo ha escrito un Catedrático Honorario de Anatomía y Neuroanatomía de la Universidad de Navarra: "Son personas de riesgo los pesimistas, los tristes, los apocados, los derrotistas, porque ponen trabas a la vida. El pesimismo también se contagia" (José Luis Velayos). Y contagia también la ideología, la servidumbre de los Amos y el ansia de poder.

Un grupo de médicos, académicos, empresarios, profesionales sanitarios especializados en cuidados paliativos, políticos y periodistas, denominados "La plataforma  "LOS 7.000", urgen al Congreso a que detenga la Ley de Eutanasia; "Consideran «improcedente» y una «muestra de gran falta de sensibilidad» que, «cuando el país expresa un duelo inmenso por el gran número de personas que han perdido, y otras siguen perdiendo la vida por la pandemia» del Covid-19, el Congreso de los Diputados «tramite una ley de eutanasia». ¿Demanda social? ¿Falta de medios?

Según recuerdan, en torno al 80% de los fallecidos por la pandemia han sido personas de más de setenta años. «En la mayoría de los casos las muertes han sido debidas a falta de atención hospitalaria y recursos sanitarios, sin la posibilidad siquiera de contar con remedios paliativos, llegándose incluso a la criba por razón de la edad" (https://www.abc.es/sociedad/abci-centenar-personalidades-urgen-congreso-detenga-ley-eutanasia-202009231100_noticia.html).

Hace dos años, el Dr. Javier Rocafort, director médico del Hospital Centro Cuidados Laguna de Madrid, en una entrevista en Diario Médico decía «Hay sobre 60.000 personas que cada año están sufriendo innecesariamente porque necesitan cuidados paliativos avanzados y no los tienen. Cada día hay unas 150 personas que sufren innecesariamente… Cada diez minutos, una persona fallece en España con sufrimiento». 

Para evitarlo, hay que "humanizar el tránsito" es decir "la muerte". Como escribe Nicolás Jouve de la Barreda, (Doctor en CC Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid y catedrático de Genética desde 1977,y Profesor en la Universidades Bilbao, La Rioja y Catedrático Emérito en Alcalá): "lo que desea quien se siente mal y abocado a ese final es evitar el sufrimiento y dejar este mundo, si ello es posible, de la forma menos traumática posible, desde las perspectivas física, psíquica y espiritual. Y eso es precisamente lo que suministran los cuidados paliativos, un soporte médico junto al enfermo y a su entorno familiar, eludiendo la eutanasia y el encarnizamiento terapéutico y proporcionando al moribundo lo que sea humanamente posible en las dimensiones física, psíquica y espiritual". 

Se pregunta, y con razón el humanista Profesor Jouve: "¿Es esa la respuesta a tantos ancianos que han fallecido en las residencias y a tantas personas que a pesar de los esfuerzos médicos han muerto en circunstancias de soledad y sin el soporte psíquico y espiritual adecuado? Por favor, un respeto a la vida de todas esas personas. Un respeto a la vida y, lo que hay que hacer es legislar para atender las deficiencias actuales y las necesidades de las personas que por las circunstancias que sean tienen próximo el hecho irreversible de la muerte". 

Y puntualiza: "el error nuclear en el planteamiento de quienes reivindican la eutanasia es que confunden el extravagante derecho a morir con el derecho a ser matado. Que es a lo que se refiere el suicidio asistido".  http://civica.com.es/bioetica/lo-urgente-regular-los-cuidados-paliativos-no-legislar-la-eutanasia/

Lo cierto es, añade en otro lugar, que "el hecho se pretende justificar con el eufemismo de «muerte digna» en sustitución de «eutanasia» o con el establecimiento de parámetros para evaluar la «calidad de vida».

No es lo mismo leerlo que escuchar algo parecido desde el mismo hospital y desde la cama de un enfermo. El enfermo, los familiares, el personal sanitario y por supuesto los médicos, también tienen derechos. ¡Hay que respetarlos! Así que los  parlamentarios deberían escuchar el corazón del enfermo, el de los sanitarios y, su propio corazón. Lo digo porque lo que ofrecen es: "La presente ley pretende dar una respuesta jurídica, sistemática, equilibrada y garantista, a una demanda sostenida de la sociedad actual como es la eutanasia". (Primera línea de la "Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia").

¿De verdad, es una demanda sostenida es decir constante de la sociedad actual, fuera de algunos casos concretos? Por favor, que nadie se vaya de esta vida con la sensación de que "Todo es mentira". Se han ido demasiadas personas, sin cuidados paliativos, solos y sin asistencia psíquica y espiritual. "Ante la situación que estamos viviendo,( ha dicho Risto) esta taberna de baja estofa se ha convertido en un pleno que ya no importa a nadie".(https://www.abc.es/play/television/noticias/abci-monumental-enfado-risto-mejide-gobierno-verguenza-ajena-202009241312_noticia.html)

Cada uno pude hacer con su vida lo que quiera, pero, no deberían obligar a nadie a "ser Caín". Es discutible hacer creer que eso es un derecho.


https://youtu.be/yxCdRvizGFE

José Manuel Belmonte


PUBLICADO EN 

ESPERANDO LA LUZ   26-09-2020

http://belmontajo.blogspot.com/2020/09/la-eutanasia-otro-derecho.html

EL HERALDO DEL HENARES  26-09-2020

La eutanasia… ¿otro derecho?

CIVICA   18.10.2020

http://civica.com.es/bioetica/la-eutanasia-derecho/

sábado, 19 de septiembre de 2020

La otra cara de la vida

El día tiene dos caras, una menos brillante que la otra, pero no menos importante. Las monedas también las tienen, y su valor es único e inseparable. Las caras de la moneda, suelen denominarse "cara" y "cruz".

"Antes lo de la cara era literal, aunque lo de la cruz no tanto. Ahora por ejemplo con las monedas del euro, la cara es el dibujo y la cruz el lado donde está la cifra del valor -simbólico- de la moneda" (P.Horrillo).

En 1996 se estrenó la película estadounidense: "Las dos caras de la verdad", basada en la novela de William y dirigida por Gregory Hoblit, con Richard Gere. En el cartel anunciador, puede leerse: "tarde o temprano un hombre con dos caras, olvida cual es la real".

Después de escribir la semana pasada, sobre "La sincronía", me parecía necesario decir que la vida, también tiene dos caras. La sincronía no tiene  por qué ser siempre alegre, ni gozosa. Puede también ser dolorosa. Una y otra son igualmente importantes, aunque a veces se olvida. Las dos suceden para bien. Hoy pretendo hablar de la otra cara, es decir, de la "cruz".

La vida es hermosa y vale la pena, pero tiene dos caras. "La realidad no ha sido nunca blanca o negra" (A.Trapiello). Y esa realidad única, es cierta para todos, para quienes se sienten ricos, sanos y poderosos, y también para quienes se creen pobres, enfermos o desheredados.

Lo importante es la vida. Se trata de vivir la que toque en cada momento y ser feliz. Alguno, consciente de vivir en un momento brillante, alegre, emprendedor, puede soñar que la vida es solo eso y nunca le puede llegar la cara oscura, porque es muy poderoso. Pero, no hay más que ver el momento que estamos viviendo en este Planeta, a nivel mundial, con la pandemia.

El poeta y músico, F. Cabral, libre como el viento que cantaba al despertar: "hoy puede ser un gran día", que había nacido en la calle, y fue capaz de recorrer cantando y despertando la consciencia de la agente de 165 países, no perseguía la gloria. Cantaba para vivir, como otros cantores han cantado: "ser feliz es mi color de identidad". A eso venimos y para eso estamos aquí.

Los sabios de cualquier época, y de diversas creencias, nos han enseñado a aceptar las dos caras de la vida, y aunque sea más fácil aceptar "la cara amable", las dos nos ayudan en nuestro desarrollo vital y consciencial.

Ciertamente no todo puede ser calificado bueno, pero podemos ver lo bueno en todo, incluso  en el dolor y la cara más difícil. La vida es un regalo y hay que aceptarla como se presenta cada día. "Nada te turbe. Nada te espante. Dios no se muda... quien a Dios tiene nada le falta", decía Teresa de Ávila.

No estamos aquí para quejarnos ni para juzgar nada ni a nadie. Si desterramos los juicios y las quejas, seremos felices. Se alejará de nosotros la tristeza, el miedo, el estrés y los conflictos emocionales. Ni la rendición, ni el desaliento, el abandono y la desidia, deben tener cabida en nuestra  mente ni en nuestra vida.  Así nos sentiremos tranquilos, sanos, altruistas, capaces de descubrir en los demás y en nosotros todo lo mejor: lo que somos y nos une.

Todo tiene un sentido profundo, tanto la alegría como el dolor. Aunque suene extraño, también lo tienen la compañía y la soledad, la salud y la enfermedad. Últimamente el gobierno y los medios de comunicación nos abruman hablando de "contagios", y nos ofrecen estadísticas de porcentajes por comunidades. Como si todos los demás estuvieran sanos, o no existieran.

Sin embargo quiero recordar que, en España de un total de 3.078.350 personas que han sido valoradas oficialmente y tienen la consideración de discapacidad, 1.544.973 son hombres y 1.533.377 son mujeres. Entre estado de alarma, desescaladas, confinamientos... ¿Qué ha sido de esos más de tres millones de personas?

Hasta finales de 2019, visitaba a algunas personas en el CAMF con regularidad. Incluso escribí de ellas en varias ocasiones. Desde entonces, como no podía ser de otra manera, me he abstenido de visitar a los amigos, respetado las recomendaciones y los protocolos.

Pues bien, después de nueve meses, pude por fin esta semana, visitar a un amigo en el CAMF, aquejado de ELA. Y pude hacerlo, gracias a que su hermana solicitó a la Dirección, que yo pudiera ir a visitarle, ya que ella, también con ELA y en su domicilio, estaba en cama, con vértigos.

Mi amigo, durante este tiempo no ha podido salir de su habitación, ni siquiera para ir al comedor. Tan solo tiene la compañía de su radio, sus pensamientos y sentimientos. No tiene televisión, ni ordenador, ni móvil, pues ha perdido la visión. No puede andar.

Constato que, en mi amigo Roberto no hay queja, de nada ni por nada. Dice que recuerda a los suyos y a los que se han ido. Siempre ha sido muy fuerte anímicamente. Está más delgado, pero no triste. Su estado es de total aceptación. Si llueve, hace sol o truena, le da igual.  Solo piensa en vivir cada día. Es como un junco, zarandeado, pero no roto.

Su aceptación no es resignación ni impotencia. Lo suyo es herencia. No es que no haya otro remedio para él. Su madre, su hermano y su sobrino, con ELA (o su variante, la Ataxia), ya se han ido. Su amiga Azucena, tetrapléjica, también se fue en diciembre. Roberto descubrió su enfermedad a los 23 años, cuando estudiaba en Madrid, en la Universidad. Sabe lo que tiene, lo acepta y vive. ¡Le ha costado! No hay remedio, ni vacuna para su enfermedad. Como no depende de él, lo acepta. El virus y la pandemia le dan igual, aunque haya llegado al centro. Allí ha pasado la alarma y el confinamiento. Por supuesto, salimos a pasear con mascarilla. El, desde que se levanta va en silla de ruedas.

No puede leer el libro titulado "La enfermedad como camino". Su camino es vivir al minuto. El cuerpo le habla. Tiene días malos y peores, pero está a merced de la Vida, de la ayuda de los cuidadores. No tiene miedo, ¡vive! Su  sentidos, su fuerza y su equilibrio físico se han deteriorado, pero está mental y anímicamente, lúcido.

En estos meses, muchos conciudadanos han vivido situaciones muy profundas de "la otra cara de la vida", directamente o en algún familiar o conocido. La vida, como dice mi amigo "también tiene esa cara". La muerte forma parte de la vida, piensa en ella, claro, pero él dice que ella llega cuando tiene que llegar.   

Lo que pensamos, sentimos o hacemos, tiene repercusión en el universo, en este plano y en otros. Maduramos con los daños, no con los años. Lo vivido por él y su familia, es ejemplo de la gran lección de Emilio Carrillo, que podéis  ver y escuchar en  poco más de 1 minuto.


https://youtu.be/TvWCd6Id6xs

No deberíamos olvidar que, además del Covid-19, hay otros enfermos en los hospitales, en los pueblos y ciudades, en los hogares. Sí hay vida: niños, familias, y personas que también necesitan ayuda o por lo menos que no se las olvide, porque en estos momentos están percibiendo y viviendo "la otra cara de la vida".

A los cuidadores, -familiares o profesionales-, a todos, ¡Gracias de corazón!

 José Manuel Belmonte

PUBLICADO EN

ESPERANDO LA LUZ    19-09-2020

http://belmontajo.blogspot.com/2020/09/la-otra-cara-de-la-vida.html

EL HERALDO DEL HENARES 19-09-2020

https://www.elheraldodelhenares.com/op/la-otra-cara-de-la-vida/

CIVICA  19-09-2020

http://civica.com.es/blog/la-otra-cara-la-vida/



sábado, 12 de septiembre de 2020

La sincronía

 

Cuando uno despierta en la mañana, empieza la rutina matutina. Se puede, como hacía Cabral, agradecer la gentileza de estar vivo y la oportunidad de un nuevo día. Se puede  como el artista, cantar, rezar, recordar el pensamiento que motive. Tal vez alguno lo tengas en la nota de un post-it, para recordarlo.

https://youtu.be/XYO03BBKZ_4?list=RDjs0UApgp19o

Benjamin Franklin decía: "Te dediques a lo que te dediques sé el mejor en tu campo". "Con trabajo y perseverancia podemos lograr lo que nos proponemos". "O escribes algo que valga la pena leer o haz algo que valga la pena escribir". "El hombre trabajador es el hombre feliz, mientras que el hombre holgazán, es el miserable".

Es posible que la mente escape por la ventana y te recuerde que Franklin fue un hombre sencillo, observador, pensador, escritor, trabajador infatigable, científico, inventor, abolicionista de la esclavitud y, como político, fue uno de los padres  de la Constitución de Estados Unidos. Lo importante es que al desayunar, ya se puede tener algo positivo sembrado en la consciencia.

A veces se intuyen y desean cosas, pero al no depender de uno... se aparcan, -no se olvidan-, pero tampoco preocupa el dejarlas en un rincón del alma. Hay que volver a pensar en ello muchas veces. ¿Por qué? Estamos hechos de la materia de los sueños. 

Al amanecer un nuevo día, no hace mucho, fui testigo de una maravillosa sincronía. Entonces compruebas que los grandes problemas suelen tener las soluciones más sencillas. 

No solemos ver que a veces se producen coincidencia en el tiempo, de hechos o actos, que a veces nos afectan. 

Algo que llega cuando tiene que llegar, y sucede sin avisar. Habíamos ido, a desayunar al bar, para romper la rutina. Allí encontramos lo que parecía imposible; mejor dicho, fuimos encontrados, porque a nadie habíamos dicho dónde iríamos, y estaríamos a esa hora. La ciudad es grande. Lo importante de la sincronía, no era el encuentro, ni la hora ni el desayuno, era algo que llega al alma. 

Cuando llega la coincidencia, se produce un fogonazo, como si estallara de felicidad, al comprender que "alguien" mueve los hilos, orienta los pasos, escoge la ocasión y el momento exacto que abarca, unifica y da sentido a todo. 

Acontece en libertad total y, aunque físicamente tiene lugar aquí y ahora, se siente especialmente dentro, como si se esponjara el alma. Uno siente deseos de decir "gracias" aunque las palabras sean lo de menos, porque es un "algo" que se siente y se vive. 

Es indescriptible, porque no depende de quién lo percibe, y menos de quien puede estar circunstancialmente cerca o alrededor. Es indecible desde quien lo siente e incomprensible para quien lo escuche o a quien se le diga. También para escuchar y comprender hace falta "sintonía". Cabral decía: "Todos tenemos una conciencia, pero pocos la escuchamos, hay quien prefiere la televisión". 

La única coincidencia, tal vez sea que, vale la pena pensar y trabajar para que algo suceda. ¡Nada se pierde y todo nos dispone para poder acoger lo imprevisible cuando suceda, si sucede! Es más, atrae los pasos que deben dar otras personas (o acontecimientos) para converger en el instante de la sincronía. Creo que nada es casual y si que tiene mucho de "causalidad", pero de nadie en concreto, o de nadie que veamos. Antes de que suceda, todo es desconocido. Las madres en general, tienen una antena conectada a esa conexión, con sus hijos. 

Bueno, en todo caso allí convergieron los pasos de quienes, sin saber que acabábamos de sentarnos a la mesa, llegaron radiantes para alegrarnos el día, y tal vez la vida. Y, sin darnos cuenta, incluso pagaron el desayuno que compartimos. 

Si no se cree en lo que se quiere, si no se trabaja diaria e interiormente, si no se persevera para prepararse uno mismo y el entorno lo mejor posible, -aunque pase el tiempo-, tal vez nunca sucederá nada. Hay personas que hablan de un enfoque sincrónico, en contraposición de los enfoques diacrónicos. La utopía y la distopía pueden nacer de ese mismo abismo, o de una dimensión de la que todo mana. 

Para bien o para mal, el pensamiento es escuchado por las células, y si es preciso se ponen en camino, porque es cierto que la intención, atrae. El sabio estoico Epicteto dijo que "aquel que se entrega en cuerpo y alma a cualquier cosa que sea, es normal que lleve ventaja al que de ella no se ocupa". 

Dice la psicóloga Valeria Sabater: "Cuando estás en el buen camino, lo sabes. Las coincidencias empiezan a trazarse una tras otra en el horizonte, el corazón se llena de satisfacción y de ese prudente entusiasmo donde entender que todo esfuerzo está trayendo sus precisos resultados. Al fin y al cabo, cuando la mente se focaliza en aquello que desea con firmeza y apertura, las cosas no suceden por casualidad, sino por determinación". https://lamenteesmaravillosa.com/cuando-se-acumulen-las-coincidencias-estas-en-el-buen-camino/ 

Analizando después la "sincronía" a la que hice alusión, hemos descubierto una cascada de ellas en la vida. Por lo menos, una concomitancia o simultaneidad en el obrar de dos o más cosas cooperando al mismo efecto. ¡Así de generosamente se nos regala la vida cada día..."para cantar, para reír, para volver a ser feliz", decía Cabral! ¿Te has dado cuenta? 


José Manuel Belmonte



PUBLICADO EN

ESPERANDO LA LUZ 12-09-2020


http://belmontajo.blogspot.com/2020/09/la-sincronia.html

EL HERALDO DEL HENARES 12-09-2020

https://www.elheraldodelhenares.com/op/la-sincronia/

CIVICA 18-09-2020


http://civica.com.es/blog/la-sincronia/

sábado, 5 de septiembre de 2020

Lo que nos une no está fuera

A principios de diciembre de 1985, el presidente norteamericano R. Rigan manifestó a un grupo de estudiantes que le había dicho en Ginebra a Mijail Gorbachov, "que pensase en lo fácil que serían su tarea y la mía si de repente se produjera una amenaza a este mundo por parte de otra especie desde otro planeta..." Y añadió "Olvidaríamos todas las pequeñas diferencias que existen entre nuestros dos países y nos daríamos cuenta, de una vez por todas, de que, juntos, realmente somos seres humanos en esta Tierra".

Dudo que el ataque de un enemigo desconocido, sea un motivo para "unir" a dos colosos para hacer causa común.

Desconocemos sus intenciones, pero los vídeos desclasificados por el Pentágono en 2020, uno fechado en el 2004 y y otro en el 2015, podrían demostrar, que no es todo ficción y que "la verdad está ahí afuera". "Hay pruebas muy persuasivas de que podemos no estar solos". "Esas –llamémoslas aeronaves- tienen características que no aparecen en el inventario de Estados Unidos ni de ninguno extranjero del que tengamos constancia". 



https://youtu.be/zHgt0v68PXc

En uno de los vídeos puede verse varios objetos no identificados volando a gran velocidad, frenando y acelerando de nuevo para asombro de los militares estadounidenses que lo estaban grabando. 

Lo dicho hasta aquí y lo visto, solo me interesa como base para saber que: 1) "no estamos solos"; 2) que dicen, que con amenaza exterior, es relativamente fácil "olvidar la pequeñas diferencias entre las dos superpotencias" (¿partidos, ideologías y personas?); y 3) que "juntos, somos seres humanos en esta Tierra" y podemos ayudarnos. 

Se desconoce si "los viajeros espaciales" (antes llamados OVNIs), son "enemigos", si pueden venir en plan guerrero, y en tal caso, qué daños podrían causar. Lo cierto es que con imágenes reales, en 35 años "el olvido de las diferencias" no ha llegado. 

Tampoco son vientos de paz, los que soplan sobre la industria armamentística en general -y puestos de trabajo-, de los países integrantes de la UE, y del Reino Unido y Turquía, tras el Brexit. La factura del Brexit será muy costosa, pero también lo serán los 750.000 millones de la Ayuda acordados por la UE para paliar los efectos del Covit-19. El 2020 podría ser el año de inflexión para Europa porque la crisis social será especialmente devastadora para el Viejo Continente. 

Así que, sin hablar de invasión, ni de ataque, ni siquiera de guerra, nada impide hablar de bajas humanas. Los medios de comunicación nos lo recuerdan cada día. En los pasados 8 meses se han producido en el Planeta un millón de bajas humanas, tan solo por un agente invisible (¿virus?) del que aún no se sabe la procedencia, ni ha podido ser vencido, ni desactivado. ¿Se han unido los países para "juntos defender a los humanos", del agente causante? ¡No! 

Pero, en España, con el miedo y los fallecimientos, (el virus y la gestión) han asfixiado el tejido empresarial llegado a la pérdida de más de un millón de empleos. Hay depresión. Numerosas empresas pequeñas y medianas -en su mayoría autónomos-, por la exigencia impuestas, han cerrado. El turismo, la aviación, el transporte, el trabajo agrícola, y el ocio en general, están muy limitados, regulados y condicionados. 

Han caído las fiestas -incluso las patronales-, no hay conciertos, ni eventos, y hasta los artistas tienen problemas de trabajo. Por supuesto, muchas de esas actuaciones eran altruistas, se ayudaba solidariamente a muchos centros, a enfermos, recuperación de heridos o discapacitados. Los recitales, concursos de música o de cuentos, se han evaporado. Hay menos música, menos risas, menos alegría. La gente no se atreve a salir de casa, aunque sea con mascarilla o sale lo imprescindible. Se visita menos a la familia. Por supuesto no hay imágenes de abrazos, ni besos, que se han sustituido por un roce de codos o choque de puños deportivo. Hasta un amigo mío se pregunta en su Blog-Cuaderno: "¿Estamos sanos psíquicamente hablando?" El pequeño enemigo invisible y la gestión política han traído eso: manipulación, engaño y tristeza. 

Por si alguien considera fuerte esa expresión sin demostrarlo, debo añadir lo siguiente: Manuel Alfonseca, Doctor Ingeniero de Telecomunicación y Licenciado en Informática, ha dicho que "es vergonzoso que el Ministerio de Sanidad siga dando 28.838 como cifra acumulada de fallecidos a fecha 25 de agosto, cuando el (Sistema de Monitorización de la Mortalidad diaria) MoMo (datos del Centro Nacional de Epidemiología) daba el 24 de agosto una cifra mucho más fiable, 46.096". 
http://civica.com.es/blog/manipulacion-datos-segunda-ola-la-pandemia/

1) Reaccionar, porque hemos venido a ser felices. 

Hay que romper con las ataduras del miedo, recobrar la predisposición y volver a soñar y reír. Lo importante está dentro y no fuera. Abrir los ojos de nuevo al optimismo; a la familia, el altruismo. Se puede ser feliz con poco. Descubrir que hay algo más que las necesidades básicas. Hay que recuperar al niño y la esperanza en la vida y la alegría. 

Si pudiéramos comprenderlo como niños, veríamos la magia de la vida y sentiríamos que no somos enemigos, nos necesitamos, podemos protegernos, y colaborar en un futuro que levante el ánimo y vuelva la ilusión a todos y al Planeta. 

El mundo de la mascarilla se ha hecho triste. "No sabe donde dejó su corazón", dice mi amiga Soco. Pero ella, "se vistió como si fuera fiesta", (Como pájaros de alas mojadas) y compuso la mejor poesía. Estoy en esa onda, porque invita a rebelarse y no dejarse morir. El positivo anhelo de libertad de algunas manifestaciones, es un grito que debe ser escuchado.

Recordemos que este año es el 250 aniversario del nacimiento del compositor, director de orquesta y pianista alemán Ludwig van Beethoven, el autor de la Novena Sinfonía. La Oda a la Alegría, ha sido escogida como el Himno oficial de Europa y, reconocido como Patrimonio de la Humanidad. ¿Qué estamos haciendo para prepararnos y celebrarlo? 

¿Cómo que no importa la música? Se cree que el padre de Beethoven le enseñó piano, órgano y clarinete y, con tan solo siete años, ofreció su primer concierto público en Colonia. ¡Los niños siempre pueden aprender, si se les enseña! 

El compositor de Bonn, fue el músico más influyente de los siglos XVIII, XIX y tal vez del XX. Fue capaz de sufrir y componer. Se tiene absoluta certeza de que padeció durante gran parte de su vida: dolores crónicos, depresión, nefropatía y sordera casi total, y ello no impidió a Ludwig van Beethoven convertirse en uno de los músicos más importantes de la Historia. Falleció a los 56 años. De hecho compuso 5 años antes de morir (1827), la célebre Novena Sinfonía declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. El mismo lo intuyó y lo dijo: "Llegará un momento en que les gustará. Lo sé. Soy un artista". 

Faltaba mucho para inventarse los audífonos, pero luchó y escapó del aislamiento y el silencio, con la música y los "cuadernos de conversación", con los que se relacionaba con su entorno. Sus 139 cuadernos son también historia cultural. 

2) De Himno de la UE a Himno de la Humanidad. 

No hay más que ver en tu pueblo, tu ciudad, en España y en el mundo, las exigencias de distanciamiento y la falta de locales adecuados que afectan a los músicos en general y a los directores de orquesta y de corales. Sabemos que aquí, en nuestra ciudad, se han realizado ensayos virtuales. Pero además de la dificultad, el horizonte para que llegue a la sociedad, su música es muy corto. 

Así que se puede crear la iniciativa musical para levantar el ánimo de la sociedad. Ensayos virtuales y/o presenciales que permitan ofrecer pequeños conciertos en muchas localidades, pueblos y ciudades (respetando normas) y levantando la moral de la gente. PROYECTO BEETHOVEN, se podría llamar. 

Partiendo de que el Himno a la Alegría, es conocido casi por la mayoría de los ciudadanos, vamos a cantarlo en plazas, teatros, iglesias o locales donde sea posible, dirigido por algún profesional, bien empezando con alguna otra partitura y finalizando con la Oda a la Alegría, o a la inversa, para que el pueblo participe. 

Que el Himno que la UE hizo suyo, no deje de sonar en el ancho mundo, hasta que sea adoptado como Himno de la Humanidad. Se invita a todos, no se excluye a nadie, y se anima a soñar cantando como hermanos. 

Sería el mejor homenaje a Beethoven, una esperanza para los humanos y un recuerdo para quienes han partido, o en agradecimiento a los sanitarios y fuerzas de seguridad. Siempre será algo más personal que dejar una rosa o una vela. ¡Ojalá algún músico, profesional o amateur, afectado o no por la pandemia, recoja la iniciativa! Necesitamos salir de la atonía social.

No creo que esa iniciativa sea una locura, aunque yo no pertenezca a un determinado coro. Hay ideas semejantes ya en marcha, por ejemplo La Orquesta Joven del Ecuador ha creado una plataforma digital para seguir haciendo música virtualmente, fomentar la solidaridad y hacer frente al Covid-19: "All Nations Orchestra". Por el momento son ya 55 las naciones unidas haciendo este tipo de música. Así que no solo se necesita sino que, es posible.

3) El Himno a la Alegría 

Cuando se cante a coro en algún lugar, que nadie note que usted no lo recuerda. Para que pueda unirse a ellos, dejo a continuación el vídeo de Miguel Ríos, por si interesa. La melodía vibrará en su interior de una forma nueva.Tendrá algo suyo. 



https://youtu.be/E5MM8ccNRZA

El cuarto movimiento y más concretamente esa parte coral de la Novena Sinfonía de Beethoven, ha encarnado musicalmente muy distintas utopías, ojalá logre el resurgir de la Humanidad actual tan necesitada. Nuestra salud a nivel mundial lo necesita; y la salud es lo primero que necesitamos cada uno. 

José Manuel Belmonte. 

PUBLICADO EN

ESPERANDO LA LUZ 05-09-2020


http://belmontajo.blogspot.com/2020/09/lo-que-nos-une-no-esta-fuera.html

EL HERALDO DEL HENARES 06-09-2020


https://www.elheraldodelhenares.com/op/lo-que-nos-une-no-esta-fuera/