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sábado, 22 de agosto de 2020

Todo llega cuando tiene que llegar

 

Hace una semana, publicaba el artículo "Todo cambia si yo cambio". Me apoyaba en que la Naturaleza lo necesita, y  en el testimonio del "emboscado" Joaquín Araujo,  heredero del espíritu de "El hombre y la tierra". También hacía referencia a "La brújula interior" de Alex Rovira y su testimonio.

 Y gracias a  la portada de la revista, The economist, -a la distancia adecuada- era capaz de leer las diferentes letras del panel, -en disminución como en la óptica- desde la primera hasta la última línea. En esa visión de 2020, se podría descubrir "algo de lo que los amos", intentan decirnos (en 20 palabras) sobre lo que está sucediendo o puede suceder próximamente.  Simples sugerencias.

Algunos se han preguntado si a los autores y editores les importa realmente todo lo que sucede hoy a la Humanidad, o solo les interesa el aspecto visible económico-sanitario-político-social. Es que parece como si se hubieran olvidado algo.  ¿De verdad no hay más temas de interés para los humanos, aquí y ahora? ¿El horizonte humano solo llega a un enfrentamiento sin más futuro para nosotros y para el planeta? ¿No hay lugar para otros valores, ni para la esperanza? ¿No forma parte de cada uno además de lo físico y exterior, también el interior, el alma y el futuro?¿Qué saben de nosotros y del mañana?

Aunque muchos lo ignoren, cada vez más gente se interesa por descubrir quienes somos, de dónde venimos y a donde vamos.

¿No hay nada más allá de estos cuatro días que vivimos en la tierra, inciertos y amenazados por hambre, guerras, virus pandemias y mosquitos? ¿No hay gente que busque, descubra y encuentre algo de esperanza y sea feliz? ¡Seguro!

Estamos descubriendo que lo exterior a cada uno, lo físico que vemos, –la realidad- depende del interior de cada cual y lo observado se crea, moldea y articula en función del quien lo piensa, y observa. Porque lo interior y lo exterior forman parte de lo mismo y  hay una retroalimentación constante, entre ambos. Sucede, "cuando tú y el mundo os habéis hecho uno...cuando la vida y tu os habéis hecho uno" (E.Carrillo: Sin mente, sin lenguaje, sin tiempo).

Dicho de otro modo, ¿por qué tanto interés en decir que veamos lo que algún medio quiere que veamos, o aconseja adónde no debe ir, en sus portadas?  

La portada de la revista, The economist, es un reflejo de lo que quieren que veamos para que sea una realidad.  Por contra, "la portada del Bild Zeitung (el diario más leído de Alemania) el pasado sábado, se parecía a esos carteles que se colocan a la entrada de los recintos contaminados o radioactivos. "Zona de riesgo", ponía. Las autoridades alemanas acababan de desaconsejar los viajes no esenciales a España, salvo las islas Canarias Y debajo "Advertencia"., por el aumento de casos de coronavirus...señalando en letras gigantes: "Mallorca".

https://www.elmundo.es/economia/2020/08/18/5f3c06e021efa001028b4645.html

El editor desde el interior de su política, -desde su estado de consciencia- genera y articula lo exterior. El lector, conforma su consciencia de observador, atrae o rechaza su destino, sin saberlo. La materia y el espíritu, no son opuestos. Se pueden alterar destinos y experiencias humanas, si se hacen conscientes.

- ¿También se influye con el silencio sobre lugares o eventos donde acuden multitud de personas?

- ¡Sí, por supuesto! Pero los humanos llegamos a conocer no solo por lo que no-vemos, no-leemos o no-escuchamos. El interior de cada persona, -su consciencia-, es una caja donde resuena el universo, los sentimientos, el amor, el destino nuestro y del Planeta. Es otra manera de saber, de escuchar y de ver.

-  Respeto lo que dices, pero ¡eso, no se sustenta en ninguna base científica!

- Hablo de formas de saber y de conocer, que sí se pueden demostrar, aunque no sean habituales; una madre sabe cuándo a su hijo le ha pasado algo; también, del peligro que corre y por eso le alerta o le aconseja; una persona escucha y siente, en el vientre de su madre, aunque no haya nacido aún. Puede que algo suceda en ciertos momentos, en ciertos lugares, aunque no pueda verlo. Como decía Edgar Mitchell, astronauta de la NASA: “Si conseguimos vernos como seres eternos y creadores que creamos experiencia física y si nos uniéramos todos en ese nivel de existencia que llamamos consciencia, empezaríamos a ver y crear el mundo en que vivimos de una manera muy distinta”.

- ¡No es lo habitual!

- Tampoco es habitual que un astronauta diga que podemos ver y crear el mundo de una manera distinta; o que el miércoles, 19 de agosto, hayan comenzado oficialmente la instalación de las luces de Navidad, en Vigo, norte de España.

- Pues claro, es raro, porque no es lo normal.

- Habría que comenzar por definir lo qué se entiende por "real". Tal vez la realidad exterior depende y mucho, o más de lo que creemos, de la realidad interior. Todo pertenece o es parte de una misma unidad.

- ¿Puedes poner algún ejemplo?

- Tal vez  2. Si nos situamos en el tiempo real, el primero, se remonta a hace 39 años. Muy pocos saben que el 24 de junio de 1981 sucedió algo que 6 jóvenes nunca olvidarán. Además lo recuerdan cada  día a las 17, 40 horas.

- ¿Tuvieron un accidente?

 - Podría ser un accidente, en dos palabras: un suceso no planeado o no deseado por un ente.  

-¿Murió alguno?

- No, no, en absoluto. Están sanos, normales y felices. Pero lo que les sucedió entonces y desde entonces muchas veces, les ha cambiado la forma de ver mundo y la vida.

- ¿Y qué paso?  ¡No nos tengas en vilo!

- Yo no estaba allí, ni he ido al lugar donde se encontraban, aunque según cuentan, se han desplazado hasta allí más de 40 millones de personas.

- ¿Tienen algo que ver con nosotros? ¿Alguien de por aquí ha estado allí?

-  Aunque, alguien dijo que  "no hay nada oculto que no llegue a saberse", creo que lo mejor escuchar y ver lo que cuentan, y luego que cada uno saque sus propias conclusiones.

- ¿Será para ahora o para el futuro?

- Algo va a acontecer y lo sabremos. ¿Estamos preparados? Quien tiene que anunciarlo es una persona que hoy tiene 74 años. Por lógica y ley de vida, no debe ser para dentro de mucho tiempo. Este es el relato de lo sucedido allí:

https://youtu.be/WZO77flpLKk

- ¡Impresionante! ¿Hay algún testimonio de alguna persona que no viviera allí, y que no haya visto nada para tener otra referencia, si es posible?

- Por suerte, a la hora de escribir, he encontrado las vivencias de un hombre y de una mujer, españoles. Ni les conozco , ni creo que se conozcan entre sí. Aunque no son ciegos, ninguno de los dos ha visto nada, a pesar de haber estado allí. Otra cosa es que hayan sentido y sepan.

El hombre se llama David Piaget, madrileño, casado con una catalana y vive en Barcelona. Su experiencia  la grabó en el siguiente vídeo el 27 de mayo 2020:

https://youtu.be/M3qQeJvSD0c

La española, se llama  María Vallejo Nájera. Y lo ha contado varias veces. Este mismo año, en julio, lo dijo en Tenerife. Aunque lo que cuenta se remonta a hace unos años, tiene toda la fuerza de un testimonio de primera mano.  

Vallejo-Nájera ha dicho: "Sin ver nada, sin captar físicamente nada... Y, sin esperarlo, ni pedirlo me invadió de pronto un gozo infinito acompañado de un entendimiento clave que hasta ahora no había sido capaz de entender. La información, clara y perfecta fue ésta":

https://youtu.be/azDAxvxEOTg

Ellos han subido al monte Podbrdo en  Medjugorje, donde Ivanka, Mirjana, Vicka, Ivan, Yakov y Milka, vieron, en 1981, lo que nadie ha podido desmentir, aunque no lo haya visto.

Agradezco vuestro interés y vuestra paciencia si habéis llegado hasta aquí. Espero que haya merecido la pena.

José Manuel Belmonte.

PUBLICADO EN

 ESPERANDO LA LUZ    22-08-2020   Todo llega cuando tiene que llegar 

http://belmontajo.blogspot.com/2020/08/todo-llega-cuando-tiene-que-llegar.html

EL HERALDO DEL HENARES: 23-08-2020

https://www.elheraldodelhenares.com/op/todo-llega-cuando-tiene-que-llegar/

CIVICA   30-08-2020

http://civica.com.es/blog/llega-cuando-llegar/

sábado, 6 de junio de 2020

¡Todo está bien!

      
         Nos cuesta entender que todo tenga una razón de ser. Nuestra capacidad de comprensión para abarcar hechos concretos es limitada. Debido a esa limitación, una de las formas de ignorancia, -quizás la más común-, sea juzgar o etiquetar hechos y personas, de una forma o de otra: bien o mal, justo o injusto, blanco o negro.
         Los acontecimientos más incomprensible, sean raros o habituales, son como son, antes de que el observador les ponga su etiqueta. Nada de lo que acontece, está pendiente de lo que pueda opinar cualquiera; no esperan el juicio de aprobación o de repulsa de quien pueda verlo en directo, escucharlo de alguien que relata, o verlo al cabo de cierto tiempo en las televisiones o en las redes sociales.

         Si algo tuviera que esperar "el juicio" de otro para "ser o acontecer", el observador, sería más importante que "el hecho en sí". Sería absurdo. Habría tantos juicios como seres pensantes; cada cual tendría su particular punto de vista y el acontecimiento en sí, no tendría razón de ser o de producirse. (Es como si el pirómano tuviera poder sobre las condiciones en las que debe actuar el bombero; el juez sobre la actuación de un delincuente; el inventor esperar para realizar un invento a que alguien juzgue de su utilidad para el progreso de la humanidad). Nada se haría.

        Así pues,  solo se trata de ser libres, coherentes, hacer y decir lo que se piensa, con claridad y ética, sin tomarse nada personalmente y sin suposiciones. Sabiendo que la libertad del otro comienza, donde termina la mía, o viceversa. La verdad hace libres.

         Todo tiene un por qué y un para qué, independiente de que alguien lo apruebe o desapruebe, lo ignore o lo comprenda, (sea un acto de ayuda humanitaria, levantar a quien está caído, educar a los niños, sanar al enfermo o un acto de agresión o vandalismo).

         Lo que sucede, hasta el mínimo detalle, está ahí por algo; ayuda a la evolución y al crecimiento personal. ¡Todo! Sin prejuicios, ni juicios. Los actos de cada uno, nos han traído a dónde estamos y a lo que somos.

         ¡Es más simple destruir un átomo que un preconcepto! Sin conocer a las personas, es posible equivocarse al juzgar. Ver un ejemplo.
https://youtu.be/cDFOolOhZAw

         Por supuesto no estamos obligados a ver lo que otros ven, ni pensar lo que otros piensan. Hay que atreverse a ser, pensar y actuar, como somos; más que iguales,  somos únicos, distintos, diferentes. Debemos crecer en todo momento como tales, para crear un mundo diferente.

            Vivir, aceptar, hacer lo que se crea que se debe hacer, ayudar, escuchar o simplemente estar, son activos. Respetar al otro y no hacer mal, no restar, no contaminar, ni dañar. Conscientes de ser y valer, sin humillar. Ser positivo en cada instante, sumar, colaborar, disfrutar, argumentar. Educar a las futuras generaciones para que cada uno se conozca y haga lo máximo que pueda. El bien se difunde. No todo vale, ni da igual todo.

             El karma existe. Es una ley no escrita, que establece que nuestras acciones físicas, verbales, mentales, son "causas" y nuestras experiencias, "sus efectos". Ciertas filosofías y ciertas religiones, enseñan que si haces mal, te irá mal (antes o después), si procuras hacer el bien, éste volverá a tu vida, incluso multiplicado. Dicho de otro modo:"Recibes lo que das, ya sea bueno o malo”.

           Steve Jobs compartía su experiencia: "tienes que confiar que los puntos (de tu vida) se conectarán en el futuro, de alguna forma; tienes que creer en algo, tu instinto, el destino, la vida, el karma, lo que sea. Este enfoque nunca me ha dejado de caer".

           En uno de los libros  de  François Revel, explicó: "El mundo está gobernado por la mentira", pero no estamos obligados a callar, ni consentir. Sería entrar en el juego.

         Así que: "Nada te turbe, nada te espante", decía Teresa de Jesús. Se acabaron las preocupaciones.  Se trata de vivir, solo eso; con honestidad y si es posible con una perspectiva de altruismo. Necesitamos de los demás para descubrir lo que somos, no para reafirmarnos en nuestro ego.

         El mundo en general, está dominado por la mentira y la imposición. Vivimos un tiempo de emergencia sanitaria, y unas disposiciones si no contradictorias, surrealistas. El aire está más limpio, pero se nos obliga a usar mascarilla; las carreteras están vacías, pero no podemos hacer viajes para visitar ni siquiera a la familia; el combustible ha bajado de precio, pero... estamos confinados; se recomienda lavarse las manos, pero no podemos estrecharlas; tenemos más tiempo para estar juntos, pero no podemos juntarnos; mucha gente que tenía trabajo, lo ha perdido o no puede trabajar;  así que los que tienen dinero no pueden gastarlo y quien no lo tiene no puede ganarlo y tienen que  ser ayudados con una subvención del "ingreso mínimo vital".    
    
        Asumir la imperfección, no es dejarse manipular ni engañar.  Hay quienes tratan de  imponer ideas, ideologías, políticas, y juicios. Pretenden uniformar para dominar. Tratan de cuadricular para hacer encajar y  ser los amos. No hay que ignorarlo.

        Ser lo que somos es muy enriquecedor, porque somos más que apariencia, somos, sobre todo, esencia. Ser es vital: diferente, único. Lo cual no es fácil ver.

https://youtu.be/NSwXJby5bdI

         La vida y la verdad van por el mismo camino. La verdad, es "la herida que más escuece", pero hay pocos que están dispuestos a buscar, escuchar y encontrarla, porque la autosuficiencia, la ignorancia y la arrogancia, son tres síntomas de quien ha conseguido un estatus de poder.

          Como ejemplo, en los evangelios se dice que Pilatos preguntó a Jesús: "¿Así que tú eres rey? Jesús respondió: Tú dices que soy rey. Para esto yo he nacido y para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.  Pilatos le preguntó: ¿Qué es la verdad? Y habiendo dicho esto, salió otra vez a donde estaban los judíos y les dijo: Yo no encuentro ningún delito en El" Jn 18,37-38. Una pregunta clave, pero no prestó atención, ni se entretuvo en escuchar la respuesta. Confiesa públicamente que Jesús "es inocente", pero lo entrega como si fuera culpable, para que lo crucifiquen.

          En las relaciones humanas, no son pocas las oportunidades en las que estamos muy lejos de escuchar a nuestro interlocutor. La suposición no es ni más ni menos que la idea que uno tiene sobre el por qué de una acción, gesto o verbalización del otro. Claudio Naranjo apuesta por una educación sanadora para transformar la sociedad.
https://youtu.be/WwY4cz9xQXg
          La pandemia nos ha mostrado casi como "fantasmas" que  escuchan sin sentir, viven viendo morir, nos hablan de número de fallecidos, no de personas...como si solo necesitáramos contar o pensar. Se nos trata como a niños, porque la crisis de educación, no es una crisis entre otras.

           Profesores, padres, autoridades políticas y religiosas, tenemos que asumir que los niños, y los ciudadanos en general "no son sacos vacíos que hay que llenar de algo porque no saben nada". Es un error. Son únicos. Tienen instinto, tienen intuición. Saben. Hay que escuchar a los niños y a los adultos para descubrir a las personas, los valores y los principios de convivencia. Los talentos, se descubren y se potencian, cuando se ejercitan. Eso redunda en beneficio personal y social.

        Los políticos no han tenido la claridad ni las convicciones necesarias para superar la trifulca ideológica y partidista. Horas hablando, al lado de galones y medallas, para dar sensación de autoridad, sin decir nada.  Los debates en el Congreso han sido un diálogo de sordos; la pobreza intelectual que demuestran, lejos de poner las bases para levantar el país, lo llevan a la ruina  económica y moral. La reconstrucción económica, precisa antes una reconstrucción ética. 

          Nos prefieren callados. Nos quieren manipulables. Pero los derechos humanos y los constitucionales, deben ser respetados. Las personas todas, merecemos un respeto, tenemos dignidad.Sacrificar algo por alguien, no es fácil. Lo verdaderamente interesante es encontrar a quien merezca ese sacrificio. 


          Tras los fallecimientos de tantas personas queridas, en los últimos meses, tal vez sea bueno escuchar a alguien que nos enseñe a vivir sin miedo a nada, ni al Covid-19. Tampoco a la muerte. Somos más que cuerpo físico y mental, somos espíritus. Nuestra parte corpórea tiene fecha de caducidad, pero eso no es el fin. ¡No podemos desaparecer! Es algo que necesitamos recordar. 

           Antonio Gómez Martín, de Cáceres, es una persona que está "de vuelta". Habla un lenguaje cercano y comprensible para todos; en una entrevista concedida a Mariano Sörensen en "El Nuevo tiempo", dice, y repite: "¡Todo está bien!". Coincide con el título del artículo, y no es casualidad. 

      Creo que a todos, pero especialmente a quienes han perdido algún ser querido, les puede llevar un poco de esperanza. ¡Ojalá! 
Puede verlo en el siguiente vídeo

https://youtu.be/HD87s5EqgDc?list=RDCMUCjKJl7kurMFc5zR_vMc1IOQ 

José Manuel Belmonte


PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ 06-06-2020
EL HERALDO DEL HENARES  07-06-2020
CIVICA  13-6-2019