viernes, 18 de septiembre de 2015

Destruir comida y leche: es una locura y produce indignación.

        Veletas manipuladas por los medios. Eso somos. Hace tiempo que no vemos las cosas como son, sino como somos. Nos cambian y variamos de opinión, de chaqueta, de perspectiva, de voto y de valores. ¿Es la sociedad un péndulo entre la utopía y la locura? 
Hay pocos que sean  capaces de defender sus ideas siendo ellos mismos.

        Lo que se cae, puede perderse.

        Si no se recoge, claro. Descubrí que en Oslo, en 2012 nació una iniciativa capaz de dar trabajo y ayuda social. Una mujer, Anne Dubrau, madre joven y emprendedora, comunicó su idea a unas amigas de la universidad.  Había muchos manzanos y las manzanas  estaban tiradas por los jardines. No aprovechaban ni un tercio de la fruta y ésta se perdía año tras año. Seguro que la gente no quiere que todo se pierda, podemos preguntar si quiere que la recojamos. Si tuviéramos permiso para recogerla podríamos dar trabajo y hacer zumo de manzana, que tanto le gusta a la gente. Y se lanzaron. La iniciativa le gustó a los pequeños propietarios algunos con más de media docena de manzanos. Así que se pusieron en contacto con personas marginadas o excluidas del mercado laboral. Y comenzaron a producir zumo. Así nació Epleslang. Echaron un poco de imaginación para colocar los zumos naturales, en restaurantes, tiendas y bares. ¡Nadie se negó!

          En 2013 ya recogieron  más de 20 toneladas.  Epleslang fue reconocida como la iniciativa social del año. Hoy factura unas ventas importantes y cubre gastos, elimina desperdicios, da empleo y ayuda social.

          ¡La comida no se tira, niño!

          Tal vez Anne Dubrau, de ascendencia alemana, recibió de sus padres o abuelos la enseñanza generalizada en la Europa del siglo XX, del respeto a los alimentos: "la comida no se tira". Aunque las guerras mundiales sucedieron en la primera mitad del siglo, los mayores enseñaron a valorar lo que llegaba a la mesa. Las madres de familia, con poco, han levantado la economía familiar. Con su buen hacer y a su enseñanza, la madre de familia,  unida al esfuerzo de los hombres, pudo levantar Europa. Hay gente que ha pasado  y pasa hambre. ¡Nunca debe olvidarse! Hay que hacer frente a la escasez.

            Se debe saber que la desnutrición o el hambre generan debilidad mental. Esa debilidad mental se puede prevenir, se puede revertir y nunca debería ser creada por la irresponsabilidad del hombre. "La principal riqueza de un país es su capital humano y, si el capital humano está dañado, el país no tiene futuro". Si se alimenta adecuadamente el niño puede desplegar todo su potencial  genético y competir en igualdad de oportunidades con los mejores.  Nunca sabemos lo que vamos a tener mañana.

           Quiero decir que en toda Europa el alimento es sagrado. Y no sólo en Europa.  Muchos países han vivido la escasez. Cuentan por ejemplo que, la madre de Putin, estuvo a punto de morir de hambre, durante el cerco de Leningrado. ¿ Se enteró su hijo? Choca como una obscenidad que la Rusia de Putin, esté destruyendo la comida occidental, "porque son procedentes de países enemigos". Es la respuesta de Moscú a las sanciones occidentales contra Rusia por la invasión de Ucrania. Desde el 6 de agosto, se han destruido centenares de toneladas de comida, fundamentalmente carne de cerdo, queso, nectarinas y tomates, etc.  Pero centenares de miles de personas han firmado una petición reclamando al Gobierno que, en vez de destruirlos, reparta esos alimentos entre los pobres" (Masha Gessen). Ver las imágenes divulgadas por la televisión pública.

               ¿Está Europa libre de esa guerra?

                 El arma de la venganza, y el recurso a la destrucción y la barbarie está en el lado peor del ser humano. Los europeos no estamos a salvo. La crisis económica que ha recorriendo el continente europeo ha golpeado sobre todo a los más débiles. Hay millones de personas que han perdido su puesto de trabajo, millones de jóvenes que no encuentran un empleo, y familias enteras que han tenido que ir a vivir con los abuelos, que al menos tienen una pensión a fin de mes y pueden echar, a sus hijos y nietos, una mano.

              Por ello hay que añadir que, cada día miles de personas, tienen que acudir a los comedores sociales, y muchos niños lo hacen en comedores escolares.

              A esa terrible  y diaria realidad se suma la emigración que presiona Europa desde el sur, con subsaharianos y norteafricanos que llegan por mar;  últimamente, la oleada de  sirios que huyen de la guerra y llegan por millares pidiendo asilo, también llegan por mar y por tierra desde el éste.

              Esa realidad, debería aumentar el aprecio por los alimentos. Pero la opulenta y subvencionada Europa, también los tira, para forzar el aumento del precio. Se tiran y se queman productos, bien en el lugar que se producen o al pasar por un país que los produce más caros o tardíos. Se riegan los campos con cisternas de leche, porque según los agricultores y ganaderos, no cubren el coste de producción.

              Hay que reconocer que más de 30.000 productores comunitarios de leche están ya hastiados de que su trabajo cueste más de lo que el mercado está dispuesto a pagar.  Y por si eso no fuera suficiente, se les han unido los productores de carne, especialmente de cerdo. ¿Los motivos? Se cumplen 13 meses del veto ruso a la importación de productos procedentes de Occidente. Estamos ante una guerra comercial de alcance global.

             Se añade la recesión económica de China, que al no poder exportar tanto como venían haciendo al gigante asiático, llevan meses acumulando excedentes. Y la crisis de este sector se puede agravar aún más en un futuro muy próximo, ya que el Ejecutivo Comunitario quiere cerrar un tratado de libre comercio con EEUU antes de mediados de 2016. Piensan que será más favorable si se rubrica bajo la administración del presidente demócrata, Barack Obama. Ello abriría  otro peligro: nuevos competidores. Así que el miedo les impide ver la realidad.

             Los Ministros de Agricultura de la UE reunidos en Luxemburgo  decidieron poner sobre la mesa 500 millones de euros y debatieron su reparto para apoyar al sector lácteo y paliar las consecuencias negativas de esta sobreproducción. La ministra española, García Tejerina era partidaria de un aumento temporal de los precios de intervención, si bien la Comisión Comunitaria reclamaba el apoyo a un nuevo almacenamiento privado para retirar los excedentes del mercado.

         ¡No se pueden tirar los alimentos!

          Pueden tener razón los agricultores y ganaderos en lo que piden. Pueden negociar las mejoras que consideren necesarias. ¡Tendrán todo el apoyo! Pero no tienen razón en lo que hacen. ¡Es denunciable! En Portugal, España, Francia, Bélgica, Alemania y Luxemburgo, miles de tractores han colapsado las carreteras comunitarias, llegando a Bruselas, el mismísimo corazón comunitario. Ante las amenazas, algunos sectores han hablado de "terrorismo sindical". ¿Por qué echar esos productos a la basura?  El consumidor, que sufre la crisis tanto como el que más de los productores, ve arrojar a la basura toda esa comida, como algo indecente, falto de ética y totalmente insolidario.

            ¿Cómo que no se puede hacer otra cosa? ¿Para qué se creó en Europa el Banco de Alimentos(BA)? ¿No fue precisamente para recuperar los excedentes alimentarios que puede generar la actividad de la sociedad y redistribuirlos entre las personas necesitadas, evitando cualquier desperdicio o mal uso?

          Puede decirse que la existencia del BA se debe al espíritu solidario, que respeta los valores humanos y culturales necesarios para ayudar y mitigar la pobreza, la marginación y el hambre.

           El "interés"  legítimo, no es la única razón de la vida. Producir es útil y necesario, pero no la avaricia. Existen unos límites reguladores de los mercados. La ley de la oferta y la demanda, es un modelo racional y económico, para la formación de precios de los productos en los mercados.

           Infringir la normativa de competencia, para repartirse el mercado, es sancionable. De hecho, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, vigila y sanciona cualquier intento de  pactar precios. Así que habrá que inventar el futuro con diplomacia. Porque lo que están haciendo más que producir indignación, es una locura.

           Si no es nuestro el sol, ni el agua, ni el aire, ni la vida, los alimentos que la sostienen, son de todos. Por eso se han planteado dos preguntas importantes: 1) ¿Debe prohibirse, por ley, tirar alimentos y fijar los precios máximos para garantizar el acceso de los ciudadanos a los alimentos básicos? 2) ¿Deben los alimentos básicos ser tratados como recursos naturales y ser gestionados por el Estado?

            Desconocemos el precio mínimo que se debe pagar al productor. Lo están negociando.  Hay que reconocer que, no es normal que la leche en algunos países sea más barata que el agua. Pero tampoco es normal que los alimentos acaben en el vertedero, arrojados por los mismos productores o sus intermediarios en la cadena de distribución. El consumidor debe ser respetado, porque paga el producto y las subvenciones. La economía destructiva, capaz de matar, tiene mala leche. El producto que algunos venden como leche, no lo es. El mayor peligro de la sociedad actual no es la escasez, sino la avaricia. La avaricia de unos y el miedo y la cobardía de los consumidores, que también tienen sus derechos pero no se atreven a defenderlos. La sueca empresa Epleslang, demuestra que se puede hacer algo más que tirar la comida o dejarla pudrir.

PUBLICADO EN EL HERALDO DEL HENARES, COLUMNA: LA TANGENTE 18-09-2015:
http://www.elheraldodelhenares.com/pag/noticia.php?cual=27384




viernes, 11 de septiembre de 2015

Teresita, de Corazones por la infancia (y II)

 
                     Reanudamos la entrevista a Teresita, si bien para mejor entender su vida y su obra, ofrecemos algo de la realidad a que se enfrenta.

                      En Paraguay la necesidad es mucha y la ayuda oficial escasa: falta apoyo a la familia, a la mujer y a la niñez. Las cifras son abrumadoras. De los 2.600.000 niños y adolescentes que habitan en el país, 1.100.000 viven en la pobreza, que es mayor en zonas rurales, urbanas marginales y pueblos indígenas.

                  El periódico ABC Color decía en agosto que urge aumentar la inversión para combatir desnutrición.  

                  Pero además, hay niños maltratados, abusados, pero sobre todo faltos de hogar y de cariño.  También la juventud y la mujer  están muy desprotegidas.

                 Decía Teresita, que en ocasiones, como consecuencia de ese abandono y de la falta de apoyo, algunas mujeres no ven otra salida que abandonar a sus hijos en los lugares más inverosímiles. Esos niños y esas madres deberían hacer brotar una solidaridad en torno a unos principios constitucionales de justicia, pero sobre todo unos valores de humanidad y cristianismo, como han brillado siempre en Paraguay. Algo de eso existe, pero puntual.

                 ¿Qué es lo que más se necesita, Teresita?

                  -Antes de nada, se necesita AMOR. Ni se pueden cerrar los ojos, ni se puede mirar para otro lado. Cada niño es un mundo. Son el futuro. Necesitan el calor de una familia. Y de las familias se necesita su tiempo, su atención, su cariño, su abrazo. Una inmensa entrega de AMOR. Nuestra entrega al amarlos tanto, hace al chiquito fuerte y sano. Es un AMOR con desapego total, sabemos que debemos recibirlos sin retenerlos y un día  debemos dejarlos ir. Es una experiencia indescriptible.

                -Hablas por tu experiencia como "familia acogedora" en Corazones por la Infancia. Nos dijiste en la charla anterior que en tu familia habías recibido ya a 12 bebés. Cuéntanos, por favor, cómo los acogéis y por cuánto tiempo.

              -Después de haber decidido el tema en familia y luego de que vinieran y nos preguntaran, (era como si pasáramos el examen de capacitación) decidimos embanderarnos en "Familias Acogedoras". Todos apoyamos y  colaboramos.
              Ya dentro comprobamos 1) que se necesitan más familias así  y 2) que  la gente tiene un poco de miedo a lanzarse y ser solidaria. Pero, si se quiere ¡¡se puede, claro que se puede!!
               Y el proceso es...que después de embanderarse cuando hay un niño nos llaman. Nos lo entregan y queda un tiempo a nuestro cuidado. Este tiempo puede abarcar de 6 a 8 meses, a veces incluso 1 año, pues ese es el tiempo que puede tardar el proceso legal de cada caso. Los chiquitos llegan a casa para ser abrazados, amados, cuidados, alimentados.

            -Los pediatras dicen que los primeros meses de la vida  de un niño son muy importantes, ¿tanto bien les hace el ser "acogidos" en una familia?

             -Yo, he constatado que "nos" hace y "les" hace mucho bien. Es un tiempo de GRACIA, de BENDICIONES. La familia que acoge no se rompe, se implica  y se multiplica. Cuanto más damos más recibimos. Nos hacen mejores y más generosos como personas y como familia. Y los niños al ser amados reviven. Todos necesitamos ser amados para vivir. El amor es más necesario que el pan. Hemos visto  cambiar la textura de su piel, el brillo de sus ojos; hemos visto brotar dientes y pelo a los pocos días de llegar, y muchos de ellos por fin, pudieron esbozar una sonrisa. Hemos percibido -casi palpado- lo que es capaz de hacer el AMOR en un ser humano. Hemos visto la transformación que es capaz de hacer un abrazo  y un mimo en un niño.
                 Y, la otra cara, siendo todo eso verdad... hay que saber que estos niñitos no pueden quedarse con nosotros; todos deben partir. Algunos con sus lazos sanguíneos, sus abuelitas o tíos, si se dan las condiciones.

             -  ¿Qué sucede entonces en los otros casos?

               -Si el estado no consigue su reinserción, entonces  el niño es declarado en adopción y conjuntamente con el Centro de Adopciones se procede a las entrevistas con familias de la lista de espera. Aquí es donde se nota perfectamente lo importante de la colaboración de la ciudadanía con la tarea del estado, es vital nuestra ayuda desde nuestras casas.
               -De una forma u otra, la realidad es que los niños se van. Entrega total y "desapego", parecen opuestos. En todo casos, ese desprendimiento entraña un reto y un riesgo, sufrir.

               -Es difícil explicar. Por supuesto que sufrimos, por supuesto que nos cuesta muchísimo cuando se van, pero entendemos que esa es nuestra misión. El amor es así o no es amor.  Como decía una amiga mía, "si hablamos de dificultad hay que afirmar que no todo es fácil, pero si me preguntan si merece la pena, rotundamente sí que merece la pena". Nuestro cariño hace que ese pequeño crezca sano y feliz mientras está con nosotros. Estamos preparando un pequeño para que sea el hijo de alguien a quien no conocemos, para que haga feliz a alguien que no conocemos, para que complete una familia que no conocemos.
               Suelo comparar lo que estoy haciendo con mis propios hijos: a mis 4 hijos estoy preparándolos, si deciden casarse,  para una persona a quien no conozco, para que sea el esposo/a de alguien a quien no conozco, para que haga feliz a esa pareja y a los hijos que vendrán. Y en el futuro, Dios lo quiera, los niños amados serán los adultos que saben amar.

             -Lo explicas admirablemente. Creo que no hacéis drama al partir, sino aceptación. Pero...después del adiós, ¿qué pasa? Se cierra la puerta y cada cual por su camino, o ¿siempre queda algo?

            -Gracias por hacerme esa pregunta, porque me permite precisar. Hace 15 días entregamos nuestra pequeña numero 12. Se fue de casa luego de 6 meses. Esa niña llego cuando tenía un mes. Regresó con su abuelita. Este regreso siempre es muy cuidado, es muy sano, se van luego de hacer un relacionamiento tranquilo, el tiempo depende de cómo el niño va adaptándose a su nueva familia. Sus padres adoptivos o sus abuelitos, vienen a nuestra casa el tiempo que sea necesario y empiezan a compartir con los pequeños, nosotros vamos saliendo de escena, sobre todo yo, con quien el chiquito siempre está más apegado. Una vez que vemos que el bebé reconoce, se alegra y festeja el encuentro con su nueva familia, el está listo para marcharse.
                Muchas veces seguimos teniendo relación con ellos, incluso mis hijos mayores, mi esposo y yo, hemos sido elegidos padrinos de algunos de ellos. Esto se respeta mucho y es total decisión de sus padres adoptivos.

              -Y ustedes, la familia acogedora, ¿no sienten un vacio, cuando se van?

               -Cada uno de los chiquitos ha sido toda una enseñanza en nuestra familia, hemos dado muchísimo de nosotros a cada uno de ellos, les hemos querido tanto que nada de lo suyo nos es ajeno.  Pero mi conclusión es que ellos siempre nos dieron más. Nunca han causado problemas en nuestra casa, muy al contrario han llenado de bendición nuestro hogar, y podría decir que he vivido milagros de amor con la llegada de cada pequeño a casa. Han dejado en nosotros una huella profunda de amor, nos enseñaron sobre la simpleza de la vida y la fuerza del amor, y a DAR sin medidas, hemos crecido tanto como familia.
            A mí, como mamá me han enseñado que nuestros hijos se van, que mis hijos se irán y sea corto o largo el tiempo que compartan conmigo lo que terminan llevando es la fuerza de mi abrazo. Cada niño nos ayudo a fortalecernos como familia, nos hizo crecer como cristianos, nos hizo crecer como personas. Estoy segura que cada uno de mis hijos será una futura Familia Acogedora.

               -Escuchándote, me viene a la memoria lo que Claudia Jovellanos tras leer la entrevista que publicamos hace una semana, comentaba: "Excelente. Una descripción de una Mujer auténtica, carismática, dulce, con un corazón puro que irradia amor y luz ante la indiferencia de un mundo tan hostil...ella solo tiene ojos y manos solidarias para tanta gente...orgullosas de que existan personas con tantos valores y esa esencia única...Te quiero mucho Tere".

              -Desconocía eso y me abruma escuchar lo que dijo Claudia. Simplemente hago lo que hago porque estoy convencida, pero también porque tengo el apoyo absoluto y el cariño total de mi familia. Esta es una gran misión. Si nosotros pudimos hacerlo, claro que se puede hacer lo mismo aquí y en cualquier país. Es increíble ver como Dios ordena todo cuando llega un chiquito a la casa.

              A todas las familias les digo: ¡Den! Es bello dar. Debemos dar, porque solo dando uno recibe de nuevo. Busquen vivir la magia, la bendición del dar, y ni se imaginan todo lo que recibirán. Por experiencia lo digo, solo importa lo que amé, cuánto di y cuanto compartí junto con mi familia.  Es algo indescriptible también recibir. Y hablo de recibir paz en casa, recibir alegría en casa, recibir el pan en casa, recibir la salud en casa, la armonía en nuestra vida. Cuando llegas del trabajo es maravilloso. Los pequeños nos reciben con un grito de felicidad porque reconocen nuestra voz apenas entramos. Ni les cuento los besos y abrazos que recibimos.

            Estos pequeños han sido Angelitos que el Señor nos prestó un tiempo, y estamos abiertos a que nos lo siga enviando.  Hace 15 días como digo, se fue nuestra última bebé y mis hijos ya me hacen la pregunta de siempre: ¿Cuando viene el siguiente, mami?

              -Hablas con una fuerza, que convence. Las fotos que nos has mostrado, demuestran que la esperanza y el amor son más fuertes que el miedo; y también, que sois una familia normal pero extraordinaria que acoge con normalidad y deja ir con grandeza. Da igual si llega niña o niño. Y si llegan mellizos también abrís los brazos, para que nada pueda separarles. Con familias acogedoras como la tuya podemos seguir creyendo que este mundo tiene futuro. Acoger es obra de todos, como se puede apreciar.
                 -Llegan porque quieres, pero no se retienen. (13.01.16) dijo:

"Los preparamos para irse, para que hagan felices a otros, a personas que ni siquiera conocemos; y nos quedamos nosotros, esposo mio, siguiendo el camino juntos, con la bendición de Dios.
De nuestra vida se han ido 13 chiquitos, que mucho nos han educado!!"
               Gracias por esta gran lección de humanidad.
SE PUBLICO EN:
ESPERANDO LA LUZ, 11-09-2015: http://belmontajo.blogspot.com.es/2015/09/teresita-de-corazones-por-la-infancia-y.html
BITACORA DE BELMONTE EN CIVICA, 11-09-2015:

http://investigadoresyprofesionales.org/drupal/content/teresita-corazones-por-la-infancia-y-ii

José Manuel Belmonte





martes, 1 de septiembre de 2015

Teresita, portavoz de "corazones por la infancia".

           Después del éxito del Concierto de la Fundación "Corazones por la Infancia", del 13 de Agosto y antes de que viajara a Perú, pude conversar con Teresita,  una persona que conoce como nadie ese hermoso país llamado Paraguay. Un país que ha dado la vuelta al mundo, con la visita del Papa, pero aún muy poco conocido. 

         -Por si alguien no conoce Paraguay, en esa visita se pudo ver una muestra de lo que somos capaces de hacer con nuestras manos. Es una nación que con poco hacemos grandes cosas. ¡Con maíz y coco hacemos un altar! Con el arte y la fe que lleva dentro, sorprendió al pontífice y al mundo.

           En efecto, los medios extranjeros calificaron como una obra magistral el altar (tenia 25 metros de alto por 14 de ancho) que diseño el artista paraguayo Koki Ruiz. Fue realizado en 2 meses con maíz, coco y otras semillas.

           Pero, además del arte, hay otra cara también real, que ni se puede ocultar, ni minimizar. Tu sensibilidad, tu trabajo y tu lucha están muy cerca de la gente y de su vida, en las dificultades diarias de quienes más lo necesitan.  A mí me sorprendió tu llamada de Socorro en el mes de julio,   que es invierno en tu país...

         -Sí, no podía callar. Hace un año pedía ¡¡SOCORRO!! y la reacción de este Paraguay tan hermoso fue extraordinaria. Pero este año estábamos de vuelta en la misma situación: Indígenas sufriendo frio y hambre. Por eso volví a decir: ¡¡¡NECESITO DE USTEDES AMIGOS!!!
¡¡¡Necesitamos Carpas y abrigos!!! Pueden traerlos hasta la escuela y procederemos a armarlos todos juntos. ¡¡ Dios los bendiga!!

        La gente respondió y pudimos poner nuestro granito de arena para arreglar la situación de mis compatriotas.

       Estoy seguro, que fue mucho más que un grano de arena. Sin embargo los problemas sociales -en general- sobrepasan o desbordan lo que alguien como tú pueda hacer, ¿o no es así?

        -En lo que estoy de acuerdo y tengo claro es que los problemas sociales deben ser atendidos por todos los ciudadanos. Todos, absolutamente todos, podemos hacer algo por los demás, y por más ocupados que estemos, siempre hay tiempo para hacer algo por los demás. El gobierno solo, no puede ser el responsable del bienestar de la gente, de hecho soy una convencida de que los que tuvimos la bendición de tener algo, debemos pensar y ayudar a quienes no han tenido las mismas oportunidades. Es cierto que nuestro trabajo es lo que nos lleva a un bienestar, pero también es cierto, que muchos nacimos en ambientes más favorables. No podemos olvidarlo ni olvidar a los demás.

        Creo que el lector intuye que estamos hablando con una gran mujer. Es el momento de preguntarnos y preguntarle, para quien no la conoce: ¿Quién es Teresita Benegas O´Hara?

       - Soy paraguaya, nacida en la capital del Paraguay, país que se encuentra en el corazón de América del Sur. Tengo 50 años y hasta hoy día vivo aquí, en Asunción.

        Mi padre era contador público y mi madre docente del área culinaria y empresaria. Tengo 5 hermanos.

         Desde muy pequeña viví mucho la presencia de Cristo en mi vida, en mi familia y  en mi colegio. Estudie en el colegio María Auxiliadora, y el espíritu salesiano me cautivo desde el principio. Allí aprendí algo tan sencillo como agradecer lo que Dios me envía cada día y entregarle todo lo que yo pueda hacer  cada día. Hasta hoy lo sigo haciendo.

          Hoy soy docente, Lic. en Educación, Maestra de educación Primaria y Universitaria. Me dedico totalmente a la empresa familiar y soy además, Maestra panadera-confitera, experta en Arte Culinario.

         Soy la Directora General de “O´Hara” Escuela Integral Gastronómica, y  estoy 100 % abocada a la tarea de formar jóvenes para que sean profesionales de la cocina.

        Y eso te ha permitido recorrer el mundo, o por lo menos muchos países...

         Sí, he recorrido el interior de mi país, además de países de Latinoamérica llevando la cocina de mi tierra, fui varias veces invitada a congresos internacionales, durante 3 años estuve en Utilísima TV, en Argentina, los “Especiales de Cocina Paraguaya”. Y en mi país estoy en TV,  medios periodísticos y revistas escribiendo artículos y recetas de cocina.

         Lo cual indica tu preparación y capacitación profesional incontestables. Pero con ser importante el aspecto profesional no es más que uno de las dos alas que permiten volar. ¿Cuál es la otra?

          Sí, la otra, no es menos importante: es mi familia. Estoy felizmente casada hace 27 años con Antonio Rafael Cabrera Burgos, de profesión ingeniero Civil. Tenemos 4 hijos Arami de 26 años, Joaquín Antonio de 25, Juan José de 23 y María Fernanda de 20. Todos estudiantes universitarios.

         Estas dos alas te han permitido desarrollar una vida muy activa. ¿Tal vez porque estas alas o estos pilares te permiten descubrir una panorámica social que no te deja indiferente?

        Así es. Soy una persona muy activa. Procuro estar atenta a las necesidades de la gente, y creo que lo que viví en mi juventud  y lo que  he podido descubrir en mis viajes me ha hecho entender mucho la problemática de mis compatriotas.

         Estoy atenta por sobre todo a las necesidades de la niñez y los indígenas de mi país. Las mujeres embarazadas y sin apoyo, es tema sensible en mi país. Estamos en deuda con ellas, es muy doloroso, por sobre todo con las adolescentes y  jóvenes violadas y como consecuencia embarazos con muchos problemas. La justicia no castiga severamente estos actos, y la mujer esta indefensa. 



(Madre, hija y nieta. Tres generaciones)
          Como mujer y como madre me revela y me compromete. De hecho trabajo mucho con la niñez desprotegida y abandonada, muchas veces a causa de que la mujer se encuentra muy sola y desprotegida.

          Comprendo que como mujer y como madre tengas una sensibilidad especial por esos temas de justicia social, pero ¿tienes también, para afrontar esos retos, el apoyo de la familia?

         Este es un tema muy relacionado con la actividad que hacemos en mi familia, ya que estas mujeres que he mencionado, al verse tan desprotegidas, abandonan a sus bebés en diferentes lugares.  Son esos bebés los que en muchas ocasiones han llegado a nuestra casa.

        Lo que acabas de decir es muy importante. Me gustaría que nos explicaras ¿cómo has podido dar ese paso, o cómo, tu gran corazón ha podido comprometer a la familia en esa hermosa tarea?

          Un día viendo la TV una familia cuenta su experiencia de cuidar a  chiquitos abandonados. Manifestaron la gran necesidad de que más familias se animasen a realizar lo mismo. Plantee a mi esposo y a mis hijos  la posibilidad de que nos implicáramos y yo la primera.  Al comienzo se asustaron.  La primera pregunta fue ¿cómo vas a poder con tanto trabajo que tienes mami? Les dije que probásemos, que si nos dábamos cuenta que no podíamos lo dejábamos, pero que sin probar nunca sabríamos de lo que somos capaces.

             Así que nos entrevistaron a cada uno de los miembros de la familia y luego de unos meses empezamos esta ¡¡maravillosa misión!! Desde ese día formamos parte de las familias acogedoras de la Fundación “Corazones por la Infancia”.  Desde hace 10 años en mi hogar, en mi familia, recibimos bebitos abandonados.  Somos “Familia Acogedora”.

          Estos chiquitos llegan a nuestros brazos, porque por alguna razón la madre ha decidido que no los podría cuidar y los entrega directamente a la Secretaria de la Niñez, o lo dejan en los Hospitales, o a veces incluso en parques o basureros. Para mí son ángeles enviados por Dios y lo primero que digo es gracias por su vida Señor. No juzgo nunca a la madre, rezo por ella y agradezco que no lo haya matado.

         Sabiendo que  tu generosidad no tiene límites porque siempre podemos brindar una mano amiga a quien lo necesita, dinos  por lo menos, para terminar y para que los lectores estén atentos a nuestra próxima cita, ¿cuántos bebés habéis acogido?

          Nada trajimos, nada llevaremos. Lo importante es lo que ayudemos o lo que demos de tiempo, de saber, de amor. Hasta hoy, han llegado a nuestra casa 12 bebitos.

           Admirable, sin duda. Lo dejamos ahí. El espacio y el tiempo, en los medios de comunicación, es limitado. Vamos a seguir hablando contigo, si nos lo permites. Vamos a emplazar a los lectores para que puedan descubrir próximamente algo más de esa tu maravillosa experiencia humana, ¿te parece?

         Estaré encantada de que la gente en España y en el mundo, gracias a vosotros, sepa lo que estamos haciendo aquí en Asunción.

          Teresita, una profesional llena de humanidad, con la fe que lleva dentro, nos sorprendió hoy. Seguro que podremos aprender mucho más y más detalles en el próximo artículo.

PUBLICADO EN BITACORA DE BELMONTE en CIVICA: 01.09-2015: http://investigadoresyprofesionales.org/drupal/content/teresita-portavoz-de-corazones-por-la-infancia
EL HERALDO DEL HENARES: COLUMNA LA TANGENTE: 02-09-2015 
http://www.elheraldodelhenares.com/pag/noticia.php?cual=27177