martes, 19 de enero de 2010

QUITAR LA SEÑAL DE PELIGRO NO ES UN JUEGO





Cuando uno quita, o elimina, conscientemente, una señal de peligro, no obliga a nadie a ir en esa dirección. Pero si alguien va por ese camino y se mata, ¿es posible que no tenga ninguna responsabilidad quien eliminó la señal de peligro? ¿Y tampoco si quien “salto” la señal quitada iba acompañado y uno muere pero el otro tiene gravísimas secuelas? ¡Tiene responsabilidad!. Las cosas claras.

Ni se circula mejor, ni se llega antes si se eliminan las señales de peligro. Si están ahí, seguro que no son un capricho. Es también responsabilidad de la autoridad, reponerlas cuanto antes, para evitar que haya nuevos accidentes.

Cualquiera puede entender el peligro que supone el quitar la señal y la irresponsabilidad de quien tal cosa hace. Creo que me explico con claridad.

De producirse un daño por lesiones, incapacidad permanente o con resultado de muerte, se le podría imputar a quien o quienes quitaron la señal de peligro e incluso aunque no se produjeren esos daños.
El artículo 385 del Código Penal dice:"Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años o a las de multa de doce a veinticuatro meses y trabajos en beneficio de la comunidad de diez a cuarenta días, el que originare un grave riesgo para la circulación de alguna de las siguientes formas:

1. ª Colocando en la vía obstáculos imprevisibles, derramando sustancias deslizantes o inflamables o mutando, sustrayendo o anulando la señalización o por cualquier otro medio.
2. 2. ª No restableciendo la seguridad de la vía, cuando haya obligación de hacerlo".
Si además hay una desgracia, con lesiones o muerte, estaríamos hablando además de otro tipo de delito, según los expertos.

Ahora bien, salvadas las distancias, pueden producirse daños graves o irreversibles, si se cambia o se quita la señal de peligro, modificando la “calificación”. Con esta imagen y este dato ilustrativo, me gustaría plantear a la sociedad en general y a nuestros políticos en particular una cuestión:

Cambiar lo que hasta ahora (Ley actual) era un “delito” (con tres excepciones de penalización) y “decir que es un derecho”, ¿no es más grave que quitar una señal de trafico de la vía pública?.

Manipular el lenguaje, llamando “interrupción voluntaria del embarazo” a lo que es “dar muerte a un ser humano” ¿es menos responsabilidad que “quitar” una señal de stop?.

De otro modo: “eliminar una vida” y las lesiones que sufre una mujer, que aborta, ¿no son responsabilidad “también” de quien ha eliminado la señal de peligro? Quien dice que no pasa nada, que hay “paso libre”, que es “ un derecho” de la mujer, ¿puede quedarse tan pancho, si se produce una muerte de un ser humano?.

Es que parece que todo esto es un juego. Con la nueva Ley del Aborto, señalan que no es delito hasta las 14 semanas y sí lo es al día siguiente. Pero nadie puede decir que lo blanco sea negro, porque tiene un día más. Que“quitar la vida” sea “un derecho” 14 semanas y una hora después pase a ser”delito”, es mucho más que un absurdo.

La vida, es un derecho fundamental y prioritario y absoluto. La “libertad de decisión” de los políticos y de “la mujer embarazada”, es un derecho fundamental pero secundario. ¡Hay que restablecer la señal de peligro!. ¡Está para salvar vidas!.
Cuando hay un cruce, no hay “vía libre”. Hay que velar por los derechos de unos y de otros. Decir lo contrario no es sólo una irresponsabilidad, es por eso mismo, una GRAN RESPONSABILIDAD. “Quien no castiga el mal, ordena que se haga” (Leonardo Da Vinci). La verdad es un faro, una señal. La gente necesita ver la señal; necesita claridad.
PUBLICADO EN EL HERALDO DEL HENARES el 18-01-2010; EL DIA 29-01-2010

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