lunes, 28 de octubre de 2013

Insolidaridad, tragedia y por respuesta: “el lamento”

No hablo de los excarcelados. Los masoquistas gozarán con su compañía. Yo hablo de otra tragedia inhumana, atroz, que nos golpea, se acerca y se repite.
El mundo es un pañuelo, personas, culturas, y sueños que viajan y conviven. A veces chocan. Estamos convirtiendo el mundo en guetos, para excluir a quienes no están en el bando en que nos encontramos. Hacemos del mundo algo cada vez más cerrado, y el corazón  más insensible y menos libre. La Humanidad casi se reduce a los pocos que tratamos.  El valor altruista de la convivencia, lo que siempre se ha entendido como valor humano, como humanidad, no es más que un egoísmo de supervivencia y de clase: de nacionalidad, etnia, ideología o creencia.

        La crisis mundial es real y afecta más duramente a los más desfavorecidos. Pero la crisis, de los no tan desfavorecidos, es más íntima: de valores humanos y de horizontes vitales. Los pocos valientes que lo dan todo, se pierden en la masa, ante el silencio de los medios de comunicación y la indiferencia de los instalados. Los europeos en general recibimos (no tenemos más remedio) pero la sociedad es poco acogedora e integradora. Los guetos étnicos y culturales, en muchos casos son provocados por el deseo natural de sentirse arropados ante la frialdad del entorno. ¡Hay gente sola!, sobre todo en los pueblos.

        Cada vez son más frecuentes y  más cercanas, las tragedias. Nos espantan, pero se suelen sacudir de encima, con un simple “lamento”, con un “pobre criatura”, o con un juicio despiadado contra la institución mundial, el gobierno de turno, o el “loco” de turno. ¡Como si nada pudiéramos hacer y como si nada nos importara!

        Tenemos respuesta para todo. Mueren 300 emigrantes, y decimos ¡Que terrible! Un padre mata a sus 2 hijos y los quema: ¡Qué animal! (Ni siquiera pensamos que un animal nunca haría algo parecido). Incendian un bosque, o envenenan el agua: ¡Cuánto loco anda suelto! Unos padres envenenan a su hija adoptiva (procedente del Este): ¡Cómo han podido hacerlo! Cada minuto se producen 4,7 abortos en España: ¡es un derecho de la mujer!  Encuentran un recién nacido en el contenedor de la basura: ¡Esa madre no tiene entrañas! Desaparece una mujer durante un mes y ¡nadie denuncia! ¡No sabíamos nada! Resulta que esa mujer tenía 3 hijos y estaba embarazada de 8 meses: ¡Qué pena! Se sabe que estaba separada de su marido, quien tenía a su vez orden de alejamiento. Vivía con otro. ¡Algo frecuente! Esa mujer era emigrante. Era sudamericana. Era peruana o colombiana. En todo caso, una luchadora y soñadora que buscaba en nuestro país una vida mejor. ¡Pobrecilla!
     
       Puesn menos lamentos, porque esto no es normal. "José Miguel B.V., el hombre detenido por haber matado a su pareja embarazada, Carolina D.C.C., en Cifuentes (Guadalajara), ha confesado haber echado las extremidades y la cabeza de la víctima para que se las comieran los perros, mientras que el tronco lo enterró tras una nave de su propiedad. También ha confesado que descuartizó a la víctima en las dependencias de la carnicería que regentaba en el municipio".
http://www.elmundo.es/espana/2013/10/29/526fce1963fd3dd2618b4574.html

        Se descubre (su desaparición) porque el hombre con quien convivía llamó al ex marido, para que se hiciera cargo de los niños. Al llegar el padre de las 3 criaturas ¡Saltan las alarmas sociales de defensa de la ley de alejamiento! Asuntos Sociales al no encontrar a quien debería proteger, denuncia la ausencia de la mujer.

        La Guardia Civil interroga al hombre con el que convivía, -carnicero de la localidad de Cifuentes, Guadalajara, España-. Confiesa que le dio un golpe a su mujer. Pero presuntamente el especialista en despiece, troceó a la pobre mujer.  Algunos vecinos dijeron que la había  arrojado a un vertedero donde se echa carroña para los buitres. Pero la guardia civil encuentra el tronco de la mujer en una nave. ¡Solo el tronco!

        El pueblo y la provincia donde se ha producido este suceso se conmueven y lamentan que un suceso así sirva para que el pueblo y la provincia salgan en las noticias.

        ¡Seguro que la tragedia de esta mujer emigrante con hijos de un marido anterior y unida con un español es un caso único! ¡Mentira! ¡Conozco otros muchos casos! Posiblemente su primer marido la maltrataba, y se fue con sus hijos. ¿Qué podía hacer? Los servicios sociales, alejaron de ella al maltratador. ¡Qué menos!  Seguro que hasta tuvo un “abogado de oficio”, que defendió el derecho de la mujer, incluso de los hijos y se los confió a ella. Seguro que la tragedia de la emigrante, sus sueños rotos, el hambre de sus hijos, quedó resuelto con la nueva escolarización. ¡No es verdad!  ¿Nadie en un pueblo de 2000 habitantes sabía que esperaba otro bebé a pesar de estar de 8 meses? ¡Es que no se ve! ¿Nadie la conocía o hablaba con ella cuando iba a buscar a sus hijos a la escuela?  ¡Increíble! Ningún cliente (clientas principalmente) que iban a comprar en la carnicería, (vivía en el piso encima de la carnicería), se dio cuenta de lo que estaba pasando con su nuevo marido, el carnicero. ¡Mejor no meterse! Tal vez quienes iban a la iglesia sabían que era una persona emigrante, amable, pero no pasaron el umbral de la intimidad, para asomarse a la cárcel de su corazón, ¿O sí?

        Se han producido recortes en España. Cierto que el 31,7 % de la población de Castilla La Mancha son pobres (hay 670.000 pobres). Posiblemente esta mujer y estos niños tenían para comer, aunque no fueran libres para escapar una segunda vez del maltrato. ¡Horrible! Los partidos políticos, nunca admiten errores. En todo caso siempre culpan al adversario. Y piden que "se sigan impulsando" medidas que protejan a las mujeres ante la violencia de género, "con todos los recursos y desde todas las administraciones públicas". Gudalajara no es ajena  a esta lucha de ideología y de poder.

        ¿Quién sabe la soledad que representa vivir en otro país, tener que alimentar a sus hijos, sin   el consuelo y el consejo de sus familiares que están al otro lado del infinito azul? ¿Dónde quedaron los amigos? ¿Dónde la mano tendida de quien camina a nuestro lado?

        Denuncio a esta sociedad que todo lo hace legal y ¿bien? Hay que desenmascarar a los buenos que son justos (o eso creen) porque no se comprometen; y a los funcionarios de las instituciones, que todo lo hacen bien (según sus competencias); a los cobardes, que para no “mancharse nunca” miran para otro lado. ¿Qué importa que haya colegios públicos o privados para escolarizar a los niños, si no les dan un poco de cariño? ¿Qué importa que haya comedores escolares o de Cáritas o de Cruz Roja, si nadie es capaz de mirar a los ojos y ver en ellos reflejada su drama y su tragedia? ¿Quién escucha al deprimido?

        Denuncio la hipocresía social y religiosa, porque creen que a los emigrantes les damos todo y lo tienen todo y nadie (o muy pocos) se pone en su lugar. Mi escrito no es un juicio contra nadie, es simplemente un grito, lo más fuerte y desgarrador posible. ¿Saben lo que es dejar un hogar, su tierra, su familia, su cultura y lanzarse a la aventura de busca de una vida mejor? Denuncio a la casta política y sindical que ha arruinado España y se ha olvidado de los pobres, de aquí y de los que llegan. En Guadalajara, en 2012 se produjeron 550 desahucios. ¡Una barbaridad, porque en total somos una provincia muy pequeña ( 250.000 habitantes en total).

        Estas dos vidas, sí 2, la de  Carolina y la del hijo de sus entrañas (¿alguien tiene duda de esta vida en camino?), valían y valen igual, por lo menos, que la de usted o la mía.  Y quiero y deseo, que se le juzgue por las dos muertes, la que aún no se había estrenado y la de una mujer que amó y lo entregó todo. Que tenga tiempo suficiente para pensar lo que ha hecho a estos seres inocentes, este malnacido. Y también que se le juzgue por las 3 vidas rotas de tres niños inocentes cuyo corazón ya no tendrá la caricia de su madre. ¿Quién ha pensado en el dolor de estos niños y el futuro que les espera?

        No más lamentos fáciles, ni lágrimas de cocodrilo, ni palabras huecas de retórica. No podemos quedarnos tranquilos con un minuto de silencio, por “otra víctima de violencia de género”. Hay que pedir justicia. ¡Gritarla! Desde aquí, desde España, desde Perú o desde Colombia. Únicamente entiendo el sentimiento de quien  sea capaz de romper la rutina y piense que no podemos seguir con esta deshumanización. Estos sucesos tienen que despertar nuestra conciencia individual y colectiva. ¡Esto, aunque se repita, no puede ser normal! No podemos soportar que un día sí y otro también, acaben con un niño, una mujer, un inocente, y no haya un líder que llame a un cambio radical, a un rearme moral, contra la violencia, la injusticia, la falta de sacrificio, de comprensión y de amor. ¡No podemos resignarnos!

        Sé de muchos emigrantes, lo sé por experiencia familiar y porque tengo muchos compañeros en Cruz Roja, que están ayudando a que este país salga adelante.  Muchos de esos emigrantes  están atendiendo a personas mayores, aseando y cuidando a enfermos a quienes sus hijos españoles o no pueden o no quieren cuidar. Tienen que multiplicarse para cuidar a unos, acudir a limpiar casas y echar una mano en lo que pueden para sacar a su familia adelante. ¿Eso es delito?

        Estas víctimas, la de Carolina Calderón y la de su hijo (foto adjunta), y los 3 hijos destrozados y huérfanos, también son nuestras víctimas, por ser seres humanos y por  ser conciudadanos. ¡Todo ser humano es mi hermano! ¿Dónde está la humanidad? ¿Dónde las creencias? El asesino se encontrará con sus dos víctimas, pero también los convecinos, también, los que pudiendo hacer algo, no lo hicieron. Hay que decirle a nuestros hijos que no se puede ser insensibles a las calamidades de los demás.

         Vivo en una sociedad que deja libre a los asesinos, y acata las interpretaciones de leguleyos que no tiene en cuenta los derechos de las víctimas, ni escucha el clamor de la calle pidiendo justicia y dignidad. ¡Me avergüenza!

        ¡Nadie debería vivir ni un minuto la violencia! Y si puede hacer algo, debe hacerlo, o denunciarlo para que otros lo hagan. ¡Se sentirán mejor con su conciencia! ¡Tal vez alguien lo imite! Y …aunque nadie lo vea, ni se lo agradezca: ¡Merece la pena!

PUBLICADO EN BIATACORA DE BELMONTE en CiViCa: 28-10-2013: http://www.investigadoresyprofesionales.org/drupal/content/insolidaridad-tragedia-y-por-respuesta-%E2%80%9Cel-lamento%E2%80%9D; EL HERALDO DEL HENARES, BLOG: LA TANGENTE: 28-10-2013: http://www.elheraldodelhenares.es/pag/noticia.php?cual=19179




6 comentarios:

  1. www.providavlugo.org30 de octubre de 2013, 3:03

    Comparto y comprendo tu indignación. En PROVIDAV LUGO, la mayoría de las familias con embarazadas, y niños menores de 18 meses, que ayudamos, son inmigrantes, e incluso, hay mujeres que han sufrido violencia, con mas de una pareja, vivimos de cerca su tragedia, y tratamos de corazon llenar ese vacío de cariño, y respeto que como seres humanos que sufren necesitan. y como.dices nos apena ser testigos de quienes miran para otro lado, o de quienes desde instituciones de la mujee, que supuestamente deberian llenar ese vacío de amor y respeto, las tratan con prepotencia, disminuyendo, más si cabe, la ya por los suelos autoestima de estas mujeres, que son, aunque no lo crean heroinas, que luchan, por que sus hijos no vean sus lágrimas, y su miedo.
    Ojala, y este mundo al revés, despierte de tanta hipocresía, y deshumanizacion.
    Gracias amigo y compañero, por poner el dedo en la llaga. un abrazo. Que Dios te bendiga.

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    1. Gracias PROVUIDAV LUGO, por vuestro excelente trabajo, comprometido y lleno de humanidad. Se necesitan personas hy organizaciones como la vuestra, porque es lo que los y las emigrantes necesitan, máxime cuando las Instituciones del Estado, Autonómicas y Locales no aportan casi nada.
      La Asociación de Comisión Catolica Española de Migraciones (ACCEM) ha dicho que hay que hay que invertir más en ellos, desde la asistencia, desde la promoción, y en la cooperación al desarrollo. Hay que exigir que se invierta en politicas sociales.
      Quien está dando el callo, en el día a día sois vosotros en el contacto con la realidad y las personas, sois Cruz Roja, Cáritas,y organizaciones como la vuestra.
      Enhorabuena y ánimo.
      Gracias por vuestro comentario.
      Un gran abrazo.
      José Manuel

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  2. Hola Jose Manuel, no puedo estar mas de acuerdo contigo, demuestras una vez mas lo humano que eres, tu gran sensibilidad en estos temas y tu compromiso con la sociedad denunciando estos casos tan lamentables y tristes, gracias por tu testimonio, por tu ejemplo, por abrir muchos corazones y por todo lo que estas haciendo por tener una sociedad mejor, un abrazo .
    Ángel

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  3. Hola Ángel:
    Me alegra que lo que escribo llegue a la gente. Tu eres especial, y como cada mes repartes alimentos a 70 familias, emigrantes, sabes lo importante que es acoger, ayudar, y sacar adelante un grupo de personas que llegan a nuestro país.
    Lo que nunca se deberían encontrar estos soñadores de una vida mejor, es una respuesta de explotación,-que los hay-, ni de violencia,, -que las hay-,aunque no lleguen a los límiites de esta sudamericana.
    Vuelve hoy a ser triste noticia, la muerte de 90 emigrantes, que han muerto desidratados en el desierto, después de salir de Niger. Se dirigían hacia el Norte, hacia Europa.
    Los gobiernos, tienen medios para ayudar e impedir estas muertes, así como los naufragios. ¡Tienen que hacerlo! ¡No pueden sucumbir ante los elementos!
    Gracias, Angel y
    Un abrazo,
    José Manuel

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  4. Hola, es tan conmovedor lo sucedido reprochable... Acertada tu opinión, tu testimonio necesitamos implicarnos para ayudar a la conciencia de lo que ocurre, llenarse de energía y actuar con los más necesitados no solo en lo económico más en el mundo emocional de la persona; el hombre desalentado está lleno de tinieblas. Que todos nos ayudemos a todos sin trazar fronteras, gracias por estar cerca y difundir el reconocimiento a las personas que se esfuerzan por salir adelante. Saludos, Elizabeth.

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  5. Hola, Elizabeth amiga y compañera de Cruz Roja:
    Estan delicada, tan sentida y tan humana tu aprecición que me emociona. Tengo que decir a los lectores, porque no tienen por qué saberlo, que además de voluntaria de Cruz Roja en España dispuesta siempre a colaborar y ayudar, estamos hablando de una emigrante de un país suramericano, muy cultivada y con una gran inquitud por aprender y ensanchar sus horizontes, y por supuesto de una mujer de una gran talla humana.
    Agradezco tu comentario, y sabes que tienes todo mi apoyo, porque sé que este triste sucesó ha conmovido lo más profundo de tu ser.
    Tenemos que seguir colaborando para ayudar a las personsas.
    Un fuerte abrazo,
    José Manuel

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