viernes, 3 de mayo de 2019

La madre y el niño: ¡amores que duelen!

         En España,  el día 5 se celebra el día de la madre. Voy a hablar de ellas, como lo vengo haciendo cada año. Si el amor habla todas las lenguas, debe hablar también el de los sentimientos más diversos. Amor y dolor, no son opuestos. Aparentemente contrarios son mutuamente esclarecedores, de principio a fin.

        Al escribir, mi sensibilidad está marcada por dos extremos: 1) El título "Amores que duelen", lo tomo de la recreación de casos reales de violencia de género que viene emitiendo Telecinco, y está en su 3ª temporada, según me dicen.  Y 2) por las palabras de un niño de 6 años que me han hecho pensar y me han emocionado.

        El amor y el dolor nos acompañan desde la intimidad de nuestro ser y se manifiesta cuando amamos. Cuanto más demos y entreguemos de nosotros mismos, más felices seremos y más tendremos, aunque parezca mentira o una paradoja.  Darlo todo al ser querido, hasta dar la vida, tiene su grandeza. Como en las madres.     

        Dar a luz es un doloroso gozo, inigualable. Entregar un hijo en adopción, por las razones que sean, puede  ser un acto inmenso de amor y de dolor, hacia ese bebé. Abrir el núcleo familiar para acoger y sacar adelante a bebés abandonados o desahuciados, o simplemente adoptados, revela un corazón capaz de dar amor y de sufrir cuando se van. Tengo la suerte de conocer a Teresita, una super-mamá que ha tenido 4 hijos biológicos y ha adoptado temporalmente a 14 más. Al nacer no siempre vienen en las mejores condiciones.  Me decía: el último, "ha cumplido ya 2 años, aunque va muy lento su proceso".

                        Ser "madre" es un amor doloroso.

      En general, es un acto de donación grandiosa y creativa, doloroso y vital. Gratificante y lleno de generosidad, pero no exento de riesgo. La vida que hemos recibido, es siempre de agradecer por todo hijo. No es que haga falta un día especial, para demostrarlo, porque una madre siempre es madre y un hijo lo será siempre, lo sepa o no.

      El parto natural es doloroso, sin ser el dolor constante. Los picos de dolor se alternan con pausas de ausencia de sufrimiento, que el cuerpo aprovecha para segregar sustancias que inhiben en parte el dolor de dar a luz.

      Las madres, desde que el mundo es mundo, durante el parto, tienen una resistencia especial al dolor. La ciencia ha encontrado sustancias endógenas, segregadas por el cuerpo, que son moduladoras de los picos de dolor y la sensación de bienestar, orgasmo, como opiáceos o analgésicos. Esas sustancias químicas producidas por el cuerpo humano -especialmente en el cerebro- inhiben de forma natural gran parte del dolor, y/o lo preparan para superar otro "pico" hasta que el parto concluya.

         El dolor existe, no hay que negarlo, existen unidades para medirlo. "Se sabe que el cuerpo en sí solo puede soportar 45 unidades de dolor, debido a que no está acostumbrado en condiciones normales a resistir más de eso... Sin embargo en el momento del parto, una mujer llega a soportar mucho dolor, es decir, se calcula que puede resistir 57 unidades de dolor, lo que si lo traducimos en algo que pudiéramos considerar para punto de comparación, sería lo equivalente al dolor de 20 huesos rotos al mismo tiempo".

       Y sin embargo, el amor de una madre por su hijo es mucho más fuerte que el dolor. El dolor es real, aunque el organismo segregue naturalmente sustancias que lo alivien, pero el amor solo puede crecer e iluminar. La madre, al ver a su hijo, podrá olvidar el dolor del parto, pero su amor, con la alegría, está preparado para crecer. Lo que dolía es pasado y, el ahora es susceptible de ser embellecido por el gozo presente. Es que, como dice la mamá Anne Lamott: "hay lugares en el corazón que no descubres hasta que amas a un niño".

              El niño, la nueva vida, tiene una misión personal, familiar y social.

      Se olvida con demasiada frecuencia. Ese ser humano, es un espíritu, que decide encarnarse en el acto de amor en que ellos se entregan. Desde su propio ser, en el momento de su concepción en el vientre materno, puede ayudar a la madre y viene para llevar a plenitud a los progenitores y  experienciar en un cuerpo concreto lo que necesite para desarrollarse y ser feliz.

       El hijo, es el gran olvidado de la sociedad y, a veces, tiene que hacerse presente y denunciar.  Sí, denunciar el maltrato y la violencia machista; pero también, su derecho a estar aquí.

       Pese a las campañas feministas y la machacona insistencia de los medios de comunicación, -aunque "una muerte" ya es demasiado -, nadie tiene derecho a quitar la vida nadie. España es el país europeo con menor caso de violencia de género.

      Bienvenidos, pues, los testimonios de las propias víctimas y de las personas -familiares o no-que han ayudado a esas mujeres a superar esa violencia machista. Y, bienvenidas las reproducciones que los medios hacen de esos casos. El machismo es una lacra social, no pretendo minimizarlo en absoluto.

       Sin embargo quiero hacer dos puntualizaciones:

      1) El mayor número de víctimas se produce, no entre las mujeres, ni entre las madres, se produce entre los niños concebidos y en el vientre materno. En España, cerca de 300 diariamente. ¡Diariamente! Aunque el dato estremece, no se comenta, no se les pone cara, aunque la tienen, no sale en los medios, y el hecho se justifica con dos supuestos derechos: "el derecho a decidir" y "el derecho a hacer con su cuerpo lo que quieran". Ninguno de los dos "supuestos derechos" puede justificar la violencia de quitar la vida a un inocente, que es físicamente distinto de su madre, aunque momentáneamente esté en su vientre. Que algo sea legal, no implica que sea ético. ¿Tiene alguien duda de que esos supuestos duelen? https://youtu.be/39rf298ktQ8

      2) Debido a la presión feminista, y al amparo de las instituciones, muchos jueces pasan de impartir justicia cuando una mujer denuncia falsamente a un hombre por maltrato. Incluso los miembros del ejecutivo dicen que a la mujer hay que creerla, sí o sí. Resulta que en muchos casos el  hombre o padre acusado, primero se le arresta, segundo, puede pasar mucho tiempo sin ver a su(s) hijo(s), e incluso después de que un tribunal le haya absuelto y declarado inocente... ¡para no traumatizarlos! 

           
Con esa denuncia injusta se les ha quitado la custodia sobre sus propios hijos y se les arrebata el derecho al amor hacia ellos y de ellos. Esa manipulación, convierte al padre en víctima, pero también a los niños. ¿Cómo se llama a esa violencia? ¿Cómo se repara esa violación de los derechos de los inocentes? No poder ver a sus hijos, no poder expresarles su cariño, ¿no  duele?
               

                                                     
            "Más vale la vida que unos regalos".

           La frase  es de Jonas, un niño de 5 ó 6 años, que debería estar esculpida a la entrada de cada hogar. Es una experiencia vital o corazonada, de un niño asustado, que escapó montaña arriba, para salvar su vida y ayudar a su mamá o al contrario, o ambas a la vez. Tuvo que andar por un terreno escalopado y desconocido, durante varias horas.

           Cuenta, la primera persona que lo vio subir, que "El niño venía agobiado mirando hacia atrás y asustado". Cuando pudo expresarse en su idioma, -era alemán-, reveló algo que alertó a las autoridades. Al parecer el padre les dijo que tenía para ellos unos regalos de Pascua en una cueva. Se llevó de excursión a su madre y sus dos niños, hacia la cueva. Allí, los ojos inocentes de Jonas, vieron que su padre golpeaba con violencia a su madre. Aterrorizado huyó, no solo para escapar sino sobre todo para pedir ayuda.

https://youtu.be/t5rD8cGo-Pc  

           Al alejarse, probablemente no pudo presenciar la muerte de su madre Shylvia y de su hermano  mayor, presuntamente, a manos de su padre Thomas Handrick  (43 años), en una cueva del municipio de Adeje, al sur de la isla de Tenerife (España). Su corazón intuyó el peligro, el dolor, el miedo y la gravedad de la situación.

          En ese contexto, Annelies, la señora holandesa que se ofreció para hablar en alemán con Jonas, cuenta que cuando el niño se calmó, hizo "una reflexión que la dejó helada:"Más vale vivir que los regalos de Pascua! ¡Me llegó al alma!".    

          Cuenta, también Annelies, que por la tarde Jonas (que solo hablaba alemán) jugaba con su nieto (que solo habla español) y se entendía muy bien. Ella, en un momento le dio a Jonas dos golosinas.  Dice que el niño le sonrió y dijo: "una para mí y la otra la guardo para mi hermano".

           Hoy, cuando escribo estas líneas, el niño ya está en Alemania, con los abuelos maternos. El pequeño, tendrá que rehacer su vida. Seguro que aunque lo tenga todo, pensará en su hermano a quien nunca podrá entregar la golosina que guardaba para él. Y, sobre todo, echará de menos a su madre.

         Al celebrar el día de la madre, que alguien piense en estos niños. También en  las madres a quienes sus maridos -por venganza- les arrebataron a sus hijos.  ¡Son amores que duelen!

          La venganza, no suele enroscarse en el corazón de los animales. Tal vez por eso,  Leonardo da Vinci dijo en su día que "el hombre es el rey de las bestias, porque su brutalidad las supera". ¿Solo el varón?

José Manuel Belmonte  

PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ  03-05-2019

EL HERAALDO DEL HENARES 04-05-2019
https://www.elheraldodelhenares.com/op/la-madre-y-el-nino-amores-que-duelen/

CIVICA  13-05-2019

14 comentarios:

  1. Me ha allegado así al wasap y así lo copio:
    Ufff,la vida... no termina de poner a la gente en su sitio. Una situación desagradable. Mañana celebraré el día de la madre con mi hija, su padre, etc...pero mi hijo, sigue igual o peor, y eso me mata.
    ¡¡¡Solo yo sé lo que le quiero y le seguiré queriendo hasta que me muera!!!
    Seguro que a él le pasará igual, pero...nada.
    De momento, tu artículo, es verdad, y bien que me duele.

    Isabel

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    1. Isabel, creo que el amor siempre es más fuerte que la pena y el dolor. También intuyo que las madres sois más fuertes que los hijos, porque además de madres sois ángeles para ellos, sean pequeños, tengan barba e incluso otra familia. Y si además de eso, tenéis el privilegio de ser "abuelas", sois seres humanos incomparables.
      Ojalá un día no muy lejano, te llame, si está lejos, o se acerque y con un beso te dé un abrazo, para decirte "todo" el cariño que guardaba y no supo decirte en su momento.
      Desde el rincón donde escribo, te deseo un día de la madre, como todas las madres se merecen, y tú más porque sientes a un tiempo amorydolor.
      Un fuerte abrazo.

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  2. Mis mejores deseos para todas las Madres, Fabulosa esta entradas es un placer visitarte
    Feliz fin de Semana Saludos

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    1. José Ramón, por experiencia sabes que quienes nos dedicamos a este oficio de escribir, la mayoría de las veces, no llegamos ni a responder a quienes tienen la amabilidad de hacer un comentario. Alguna vez te he dicho mi aprecio, pero no suelo prodigarme, porque decir algo consentido, no es darle a un clic par decir me gusta, tal artículo o tal glosa o simplemente tal idéa. Paradójicamente, aunque el tiempo no existe, nos falta tiempo. Y luego, se nos va la mente y... ya no es tiempo.
      Así que, gracias por tus palabras y un placer verte.
      Un fuerte abrazo, y hasta pronto.

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  3. Me ha encantado!!! Cuanta verdad y lo que he aprendido!!
    Gracias.
    Laura

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  4. Buenas noches José Manuel, muchas gracias por tú artículo.
    Hoy no voy hablar de mí.
    Hoy voy a hablar de una madre y un hijo que están en el cielo hace tiempo.A la madre no llegué a conocerla, sólo por fotos y el testimonio de su hijo.Esta falleció cuando su hijo de 6 años llegó al hospital para ver a su mamá.Era el cumpleaños del niño. Su mamá le tenía un regalo por su sexto cumpleaños.Al llegar el niño al hospital su madre se había muerto.El niño jamás abrió el regalo que guardó siempre, incluso siendo adulto jamás logró abrir esa caja...El niño adulto murió...Sin co nocer el contenido del regalo de su madre. Siempre ese dolor en su vida ¡no pude despedirme de mi mamá! Ahora estarán ambos en el cielo disfrutando...Ser madre y ser hijo, duele mucho a veces.
    Siento mucho esta pérdida, siento que no hayas podido tener tranquilidad mientras viviste. Descansa en paz junto a tú madre Jesús.

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  5. Recordando a Jesús, DEP.

    Un abrazo amigo José Manuel.
    Marina PF

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    1. Cuando me puse a escribir sobre " el amor que duele", no sabía la cantidad de misterios que englobaba. El niño que el día que cumplía 6 años cuando su padre le llevó al hospital a ver a su madre y justo ese día el cáncer se la llevó, le pasó lo que al niño de Tenerife. Cuando su padre le entregó el regalo que su mamá le había preparado, su dolor era tan grande que pensó sin lo más que quería en este mundo, sin mamá, ¿para qué abrir el regalo que le tenía preparado al lado de la cama?
      Y das fe, de que nunca lo abrió, ni de joven ni de adulto. Le recordaba demasiado lo que más quería. Y... no sé si somatizó la perdida, o prefirió irse con ella. Aquel niño, ya hombre, que se llamaba Jesús, enfermó de cáncer, como su madre y se fue a encontrarse con ella, para que le revele el secreto, que no quiso compartir aquí con nadie. ¡Qué misterio la vida! ¡Qué misterio el amor y el dolor!
      Seguro, que hoy han celebrado el día de la madre, por todo lo alto. ¡Se lo merecían!
      Gracias Marinita por compartir con los lectores, algo que tu sabías, y yo ni podía imaginar.
      Un fuerte abrazo.

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  6. Tu artículo sobre las madres, precioso, con mucha sensibilidad y acierto, como la mayoría de lo que escribes.
    Creo, en justicia, que "los padres", son inseparables de este día. Sin ellos no sería posible.
    Amparo.

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    1. Es seguro, que el padre, y por extensión a todas las madres, "los padres", como bien dices, son inseparables.
      Mejores o peores, allá cada cual, sin ellos, ni habría madres y tampoco niños.
      Muchas gracias.
      Un abrazo, Amparo.

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  7. Hay noticias que nos traspasa la mente como con un taladro, es el caso de la frase del niño alemán, "más vale la vida que unos regalos" en la inocencia del niño aún se creía que el padre les llevaba a recoger unos regalos. Es muy buen artículo el tuyo y duro como la vida misma, pero yo no quiero hoy, un día tan bonito, que mi mente sufra con tantísimos casos de niños maltratados incluso por sus madres muchas veces. Hoy festejo contigo el lado bueno, el del amor, el día de todas esas madres que dan su vida por sus hijos, porque ellas se lo merecen.
    SAludos.

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  8. Te aplaudo y apoyo el gusto y la sensibilidad para celebrar hoy el lado positivo. ¡Por ellas y por su amor "dador de vida"! Aunque luego esté llena de misterios.
    Gracias, Manuela.
    SAludos.

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  9. Solamente, gracias, José Manuel.

    En temas como este, tan complejos, con tantas circunstancias, matices y a veces, contradicciones, no puedo comentar, sin ver los ojos del que me escucha... Perdona, pero sé que me entiendes.

    Un gran abrazo para ti y para todas las madres... (me incluyo).

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    1. Respeto total, tanto a tu mirada, como a tu silencio. Si he respetado y admiro tu palabra, -como sabes- simplemente te agradezco siempre, que te expreses como quieras.
      El derecho a la libertad de expresión, es total, integral y es señal del respeto a la persona.
      Así que gracias, amiga y madre, Soco.
      Otro abrazo para tí.

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