domingo, 25 de noviembre de 2018

Los pobres y las ayudas.

          "La mejor ayuda que puede prestarle a alguien es llevarle más allá de la necesidad de ayuda" (Nisargadatta). Estoy de acuerdo, pero primero interesa descubrir a ese "alguien" esté donde esté y  en las condiciones que se encuentre.

           Los pobres están ahí. Se pueden ver o volver la cara y pasar de largo.  Lo segundo no les hace invisibles. Al contrario, pone de manifiesto "otro tipo de pobreza", "la de quien no quiere ver o se niega a mirar". Posiblemente, los impulsos del nervio óptico no van de la retina al cerebro, sino de otro órgano y terminan cegando el ojo.

            La palabra "pobre" puede describir realidades diversas:  A) La primera,  la objetiva, (indigente, necesitado). Son aquellos seres humanos para quienes sobrevivir en los más elementales niveles de alimentación, salud, vivienda, etc., es difícil, (penuria, miseria) por la incertidumbre, inseguridad social o económica.

           Esa pobreza, que está ahí, algunas veces, suele verse matizada y agravada por la corta edad, la debilidad física y la discriminación sexual, étnica, o religiosa. Suele ser el caso de los niños, las mujeres, o la pertenencia a ciertas etnias o minorías religiosas. Por unas razones u otras, se encuentran así millones de seres humanos.

        No toda carencia es pobreza. Se puede tener poco y ser feliz. De igual modo se puede tener abundancia de todo y no serlo. Porque es verdad que "no es más rico quien más tiene si no quien menos necesita, si con ello se conforma".

        B) La segunda, la subjetiva, de las  personas o entidades que "no quieren ver" por circunstancias que no les interesa y -por activa o por pasiva-se pueden convertir en quienes se aprovechan de "la situación de necesidad del pobre o indigente" para "explotarle"; ¿opresores?  o simplemente no se le escucha cuando grita. "Cuando los pobres hacen sentir su voz, la reacción no es coherente, no es capaz de sintonizar con su condición. Estamos tan atrapados por una cultura que obliga a mirarse al espejo y a preocuparse excesivamente de sí mismo, que pensamos que basta con un gesto de altruismo para quedarnos satisfechos, sin tener que comprometernos directamente", dijo el Papa Francisco.

         Se puede haber tenido o tener poco, e incluso estar en el umbral de la pobreza (por causas naturales, o por decisiones personales equivocadas). Pero lo lamentable es haber llegado a esa situación por haber sido empobrecido por la ignominia inducida (chantaje, engaño, explotación, avaricia o guerra de otro (sea persona, mafia, empresa o institución). De ese golpe es más difícil reponerse  y escapar para sobrevivir. Mientras la pobreza inducida, causada por los opresores deja sin energía vital, destruye anímicamente. Es la negación de humanidad y de fraternidad. No se ve en el pobre a una persona o un ser humano. Se les considera objetos, números, o mercancía. Y eso, a veces, aunque sean los propios compatriotas, o los propios hijos, a quien se vende o cambia por una suma de dinero o animales.

          Algunas veces cuando los poderosos o los ricos  hacen los negocios o las guerras, no suelen ver más que su interés. Las personas no cuentan. Los pobres o huyen o mueren.
          
           A veces esa pobreza segunda, "la ceguera, se contagia" a quienes tienen poder para detener la explotación o la guerra, y se convierte en silencio, cobardía, pasividad, palabrería y reuniones interminables de quien no se implica. Lo cual no es más que una forma política de actuar los bien colocados, de desprecio a los pobres e hipocresía con los vulnerables.

           Escribí al Secretario General de Naciones Unidas, a propósito de lo que está pasando en Venezuela, Nicaragua etc., de la gente que no puede aguantar más y se pone en marcha, en las CARAVANAS hacia Norteamérica o de las africanas y de Oriente Medio, hacia Europa.
          
           Me respondieron el 2 de noviembre de 2018, agradeciéndomelo en nombre del Secretario General. No prometieron mover un dedo. La estructura  injusta de  la ONU, es "un mastodonte" que o no tiene competencias o no quiere entrometerse, y con su silencio, ampara la violencia institucionalizada, la muerte de los pobres en sus propios países, y la huida hacia ninguna parte, sin esperanza. CARAVANAS de dolor y de la ceguera ajena. Las instituciones más dotadas económicamente y con capacidad de influencia, a veces, con su personal ideologizado, están difundiendo la cultura de la muerte, la reducción de la población mundial.
        
      De hecho, la portavoz de Estados Unidos, denuncia la farsa y se retira del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Para la embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, se trata de una organización "hipócrita".

https://youtu.be/SFARiYWipXg
        
           ¿Despertará la Humanidad?
           
           Todo tiene un por qué y un para qué, aunque no se pueda comprender de inmediato.

            Si se toma conciencia de lo que está pasando, la Humanidad tiene que cambiar. ¡Hasta la Naturaleza se rebela! No se puede seguir humillando e ignorando al pobre. El desarrollo es posible. Se puede salir de la pobreza. Llegará la Primavera, es decir la esperanza que entre ellos va brotando. Pero hay que cambiar: el fondo y la forma.

             Cierto que el pobre es un ser humano, al margen de toda política y de cualquier creencia religiosa. Ni están solos, ni abandonados de Dios. La dimensión del ser humano es esperanza y lucha por mejorar.
    
             También es verdad que, para el pobre, la supervivencia  es un problema de vida o muerte. Mejor, es una realidad, pero no  un problema. El pobre, que lucha por su vida, no es un problema: es un ser humano,  al que hay que ayudar.

         Yo les he visto ir al comedor social. He visto hombres y mujeres. He visto jóvenes que llevan también a su perro y lo dejan atado a la puerta, y le sacan algo de comer.

              "Llevarle más allá de la necesidad de ayuda".

         Los gestos sí cuentan. Mirar para otro lado, no. Las palabras y la demagogia no curan. Los políticos y los medios de comunicación hablan mucho de clases sociales. El pobre que no tiene techo, no tiene qué comer, no es una clase social, es un ser humano que necesita ayuda al que hay que ver, no ignorar, "llevarle más allá de la necesidad de ayuda".
       
           Dentro de los gestos, el domingo 18 de noviembre, en Roma, el Papa Francisco celebró la Jornada Mundial de los Pobres, compartiendo mesa y mantel con 3000 de ellos. Además, fue instalado un hospital de campaña en el centro de Roma donde fueron atendidos miles de personas sin tarjeta sanitaria y sin dinero.

https://www.abc.es/7cce5880-2ac0-489e-9085-ab9a15246879

          Ahora bien, esos dos ejemplos, realizados por el Papa, ayudaron a algunos pobres y hacen pensar a  quien desde lejos se entera o ve lo sucedido.
         
          Al parecer, en la homilía, el Papa, dio a entender que cada vez hay más pobres porque también hay menos ricos, pero más opulentos. Como si la causa de la pobreza fuera  la riqueza.

          Pero según "los informes periódicos de Naciones Unidas , el Banco Mundial y otras organizaciones internacionales igualmente solventes, el número de personas que en el planeta se encuentran en situación de extrema pobreza -viven, o mejor dicho malviven, con menos de dos dólares diarios- ha disminuido a la mitad en los últimos veinte años y esta tendencia se mantiene de manera acelerada, por lo que en otras dos décadas es previsible que esta franja de población no llegue al diez por ciento del total global. Por consiguiente...no hay cada vez más pobres, sino menos, lo que implica que el número de ricos no se reduce, sino que aumenta, a medida que más y más países se incorporan al crecimiento y al progreso".
        Es hora de decir la verdad."En cuanto a la causa fundamental de la pobreza...y de que una sexta parte de la humanidad no tenga acceso a alimentos, agua potable, medicamentos y cobijo a un nivel mínimo deriva...(de que no existe) un sistema de instituciones y un orden jurídico que asegura el imperio de la ley, la libertad de empresa, la propiedad privada, la separación de poderes, la honradez de los gobernantes, la democracia representativa y la innovación tecnológica; (y entonces.)..los ciudadanos quedan condenados a la miseria, a la explotación, al atropello de su dignidad y a la vulneración de sus libertades. Francisco ha de sentar con claridad la idea de que la pobreza se erradica si el entramado institucional, político y jurídico de un pueblo... (lo garantiza)".  (A.Vidal-Quadras, El grito de los pobres, en su columna: Prohibido Pisar las Flores, en La Gaceta, 21 de nov.2018).
 
      
           Es de la misma opinión, Yaren Brook, porque  1000 millones han salido de la pobreza. El capitalismo si puede ayudar a salir de la pobreza.

https://youtu.be/ybzlsZwB1Cw

            
              El proverbio chino: gran acierto.

             "Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida" (Proverbio Chino).
    
            Tal vez sea exigente, pero  es eficaz para  "llevar a alguien más allá de la necesidad de ayuda".

             La experiencia, en general, como país y la mayoría de instituciones es, la generosidad total; el buenismo político con el dinero de todos: "que no le falte de nada al pobre, ni al indigente  o inmigrante que llegue".
  
             Cierto que si no hay ingresos se cae fácilmente en la indigencia o en la delincuencia. Pero más que "enseñar a pescar", se enseña que hay ayudas y subvenciones para casi todo y para casi todos. La gente que acaba de llegar, ya sabe o se lo dicen "sus compatriotas", las ONG etc., que las hay urgentes, vitales, familiares, por hijos, para ser atendidos por los médicos, para adquirir medicamentos, para adquirir una vivienda, para libros, para trasporte público, etc.etc.

            Así que también saben que  unas ayudas son estatales, otras autonómicas, otras locales y de entidades sociales. Que esas ayudas permiten cubrir las necesidades básicas a personas o familias.  Y en casos de emergencia social, con carácter extraordinario,  también de forma puntual, sirven para atender el alquiler y evitar desahucio, pagar la luz, la calefacción etc.

         No importa que los inmigrantes, o que los niños de quienes solicitan las ayudas tengan los mejores móviles, o la mejor Tablet. Reciben las ayudas. Saben que les es suficiente entrar en Internet para saber si pueden acceder a una prestación contributiva y cómo, porque hay guías para subsidios de desempleo, para subsidios por insuficiente cotización, ayuda familiar, subsidios para mayores de 45, ayudas para inmigrantes, para sacar el carnet de conducir, o para abortar, etc. etc. En algunas comunidades, algunas ayudas se convertirán en votos en las elecciones, y... entonces, además de la generosidad, hay un recíproco interés.

            Total que en muchos casos se olvida realmente el sentido de la ayuda al necesitado:  "Llevarle más allá de la necesidad de ayuda". Y que las mismas ayudas debería tener el español nativo.¿No hay agravio comparativo?
          
            Sin pretenderlo, se está corrompiendo al receptor, con unas ayudas y con otras. ¿Quién desea realmente  aprender a pescar? De hecho, al ofrecerle trabajo, (muchos) o se desentienden o se niega. ¡Está sucediendo ya desde hace tiempo!

                      José Manuel Belmonte.

PUBLICADO EN
ESPERANDO LA LUZ 25-11-2018

http://belmontajo.blogspot.com/2018/11/los-pobres-y-las-ayudas.html

EL HERALDO DEL HENARES 25-11-2018
https://www.elheraldodelhenares.com/op/los-pobres-y-las-ayudas/

CIVICA 25-11-2018

http://civica.com.es/blog/los-pobres-las-ayudas/

8 comentarios:

  1. Un alegato de interés a favor de los "pobres", y las ayudas que necesitan.

    Un alegato que hoy cobra una relevancia fundamental pues, tanto a nivel interno como externo, del país, los "pobres" se multiplican por miles.

    Dentro, por la situación económico/laboral, mundial, en la que nos encontramos. Y afuera por la creciente ola de refugiados que, de todas partes, fluyen hacia lo que consideran "una tierra mejor".

    ¿Es todo ello una realidad? ¡Lo es sin duda! ¿Hay una solución global al alcance de la mano?... ¡Difícilmente!

    Todo ello es un tema sumamente delicado...

    Leyéndote he recordado una imagen que vi, viví algunas veces, en mi niñez en Santa Marta del Tormes. En ocasiones, no muchas, algún pobre, generalmente mayor, llamaba a la puerta de casa. Mi madre cortaba una cuarta parte de aquel pan grande y redondo y se lo daba.

    El hombre agradecido, ese día comía, no solía volver a verlo...

    ¿Es hoy la situación de los "pobres" como la de aquellos años? Es claro que no. No había abundancia, pero el que más o menos tenía techo y mesa puesta.

    ¿Podría absorber, ayudar, el país de aquellos años, 1952/53, a la situación actual? Tanto interna como externa. ¡No, no podría!

    ¿Qué cabría extraer de tu texto, acertado, y mi reflexiónconsiguiente.

    Pues por mi parte, que cada día, cada situación, cada persona, tiene que enfrentar lo que se entiende por "vicisitudes" de la vida. ¡La suya! Que son, que están ahí, no hay duda. Pero que no afectan a todos por igual...

    Este último punto es muy controvertido, lo sé... Y puede que no sea fácil de aceptar. ¡Pero es la vida!

    Fuerte abrazo José Manuel.

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    1. Hola Ernesto:
      Aunque tengo el libro, he tomado el texto ( de Nisargadatta ) que encabeza tu mismo Blog.
      Desde siempre me ha encantado. Y quería pensar en lo que dice, con lo que está pasando.
      No me remontado a mi infancia. También yo viví una infancia parecida de ayuda al pobre. Con una particularidad, en casa de mi abuelo, al o la pobre que llegaba a casa, no se le partía el pan. Se le sentaba a la mesa ay comía de lo que comíamos todos. Si se hacía tarde, no se marchaba del pueblo, porque el pueblo estaba retirado de los pueblos más cercanos y había bosques. Como no había camas suficiente, el lugar más calentito era el pajar. Allí descansaban. Al día siguiente cuando despertaban, después de tomar algo caliente, partían siempre con comida, y tal vez algo más de abrigo.
      De esa forma, el pobre y nosotros, afrontábamos las vicisitudes de la vida. Cada uno la suya.
      Los pobres, de ayer no son los de hoy. El mundo ha cambiado. Pero antes y ahora, con su esfuerzo y con la ayuda personal, se intentaba llevarles hasta más allá de la necesidad de ayuda.
      En general, la política y los políticos, utilizan a las personas, también a los pobres. Suelen ayudar, generalmente con dinero de todos. Eso ya es distinto. Y han establecido ayudas estatales, autonómicas, locales. Ayudas personales, familiares; vitales o existenciales, o puntuales.
      Además de esas ayudas, conozco las ayudas de alimentos -una vez al mes- de Cruz Roja o Cáritas. He visitado y conozco los comedores sociales, de estas instituciones.
      Y claro, sigue habiendo pobres. En muchas partes y también aquí.
      Cuando encuentro a alguien pidiendo, suelo hablar en privado con esa persona. Conozco algunas entidades donde pueden encontrar trabajo, y con ello mejorar su aspecto físico y poder tener un techo donde dormir etc. Se lo propongo, lisa y llanamente. Respuesta:
      - Es que aquí me saco unos eurillos, y con la ayuda social... ( en otros casos)
      - Es que estoy cobrando el paro, y con esto puedo ir tirando...
      Seguro que puedes creer lo que te digo.
      En estos días con la locura del VIERNES NEGRO, habían contratado a varias personas.
      -(NO SE PRESENTARON 7).

      ¿CÓMO SE LES LLEVA hasta más allá de la necesidad de ayuda?
      Un abrazo, y gracias por estar ahí.
      José Manuel

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  2. Tienes razón José Manuel. Y hay un dato que no interesa que salga a la luz. Y es que de devuelve millones de Euros, que concede la Unión Europea por no haberse distribuido, para los fines que se dieron. Es cuero que como hemos visto, los inmigrantes, o emigrantes como ahora los llaman, que en exigiendo esas ayudas, y como se defrauda a este país, mediante esas ayudas.
    Respecto a tu escrito a la Onu. No intervienen en lo que debería hacerlo, pero si que lo hace, no, mas bien lo impone, en implementar la ideología de género y la ya sabemos que significa, políticas de salud, donde ponen como condición a los países más pobres, para conseguir ayudas. Como dice la Senadora americana. Una farsa.
    Gracias por tus artículos amigo. No siempre tengo lugar de dejarte un comentario, unas veces por tiempo, que lo dejo para luego, y luego, nunca llega, otras, porque, no se que decir sobre algunos temas, que me dejan sin palabras. Y ya lo ha expresado alguien mejor de lo que yo sabría hacerlo.
    Un fuerte abrazo. Emilia

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    1. Bueno días Emilia:
      Importa más estar, sentir, vibrar, ayudar y compartir con los que caminan la vida, las ideas y las ilusiones, que los comentarios.
      Se puede constatar que vas muy de prisa, porque incluso cuando comentas te salen frases a borbotones y a veces no precisas. ¡No te preocupes! Tú haces un trabajo enorme ahí, y no se puede abarcar todo.
      Que Dios os siga bendiciendo, a ti, a tu familia y a toda la gran familia de PROVIDAV Lugo.
      Un fuerte abrazo,
      José Manuel

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  3. Hola José Manuel:
    Con tu artículo, estás poniendo de manifiesto que se ha producido en la sociedad un cambio de mentalidad, de valores y principios.
    Se ha pasado de la ayuda personal al pobre, a la ayuda institucional. Cierto que las instituciones tienen más dinero, (el dinero de los contribuyentes) pero mientras no haya un orden político justo, los pobres serán tratados como problemas y no como personas.
    Examinan las razones de la solicitud de ayuda, sin ver a la persona. Pueden conceder la ayuda o denegarla, desde un despacho. Eso es todo.
    La generosidad de los políticos gobernantes puede ser engañosa, estar viciada o ser interesada.
    "No enseñan a pescar", sino "a callar".
    Gracias por ayudarnos a pensar.
    Ángel García.

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    1. Hola Ángel:
      Tú siempre estás ahí, al quite, en varios frentes. Lo vienes adivinando y advirtiendo en nuestras charlas, cuando compartimos una cerve o un café: "hay muchos que dan de lo que no es suyo y lo reciben alguna gente, que no se preocupa mucho de aprender ni de convivir, pero son los primeros en pedir y hasta de exigir".
      Seguro que las instituciones tienen personal y medios para controlar lo que sea necesario. En ese aspecto los ciudadanos de a pie no podemos entrar. Pero si es verdad que todos deberíamos procurar atender a las necesidades primarias, en la medida de lo posible, y ayudar a integrar. Pero la decisión de no hacer guetos, es de las personas y líderes de esos grupos.
      Y entre todos ayudarles a encontrar trabajo y valerse por sí mismos. "Ir hasta más allá de la necesidad de ayuda".
      Gracias, por todo cuanto haces.
      Un gran abrazo, amigo.
      José Manuel

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  4. Sí, José Manuel, un tema en el que no hay palabras, o acaso demasiadas o demasiado fuertes, para encerrarlas en un comentario.

    Es vergonzoso que en el siglo XXI, haya seres humanos que mueran de hambre y otros muchos, puedan vivir felices y callados e indiferentes...

    Gracias y abrazo

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    1. Hola Soco:
      Me suena como una sinfonía tu presencia.
      Animas con tu fuerza a procurar que nadie, humano, como nosotros, muera de hambre, o pase frío, no tenga un hogar, o una mano que cuide o cure sus heridas.
      Pero, cierto que lo peor de los que ven al pobre, sin mirar para otra parte, es el silencio o la indiferencia.
      Venga que mientras haya un ser que sufra, la sinfonía de la HUMANIDAD estará incompleta. Alimentos hay.
      Un fuerte abrazo,
      José Manuel.

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